Religión

El Papa alerta sobre la inacción ante el cambio climático y los negacionistas

- Pide "grandes decisiones en la política nacional e internacional" y "cambios culturales" para que sean duraderos

- Francisco asegura que "el ser humano que pretende ocupar el lugar de Dios se convierte en el peor peligro para sí mismo"

MADRID
SERVIMEDIA

El papa Francisco publicó este miércoles una nueva exhortación apostólica 'Laudate Deum' destinada "a todas las personas de buena voluntad sobre la crisis climática", en la que alerta sobre la inacción para frenar el calentamiento del planeta y afeó las teorías negacionistas. "Con el paso del tiempo, advierto que no tenemos reacciones suficientes mientras el mundo que nos acoge se va desmoronando y quizás acercándose a un punto de quiebre", escribió.

El texto, publicado en la festividad católica de San Francisco de Asís, el santo del cuidado de la naturaleza y de las criaturas, ve la luz ocho años después de la carta encíclica 'Laudato si', cuando el Papa ya mostró sus preocupaciones sobre el cuidado de "la casa común".

"Más allá de esta posibilidad [de quiebre climático del planeta], es indudable que el impacto del cambio climático perjudicará de modo creciente las vidas y las familias de muchas personas. Sentiremos sus efectos en los ámbitos de la salud, las fuentes de trabajo, el acceso a los recursos, la vivienda, las migraciones forzadas, etc", indicó Francisco en los primeros párrafos 'Laudate Deum'.

"Es un problema social global que está íntimamente relacionado con la dignidad de la vida humana", remarcó el Papa.

"Por más que se pretendan negar, esconder, disimular o relativizar, los signos del cambio climático están ahí, cada vez más patentes. Nadie puede ignorar que en los últimos años hemos sido testigos de fenómenos extremos, períodos frecuentes de calor inusual, sequía y otros quejidos de la tierra que son sólo algunas expresiones palpables de una enfermedad silenciosa que nos afecta a todos. Es verdad que no cabe atribuir de modo habitual cada catástrofe concreta al cambio climático global. Sin embargo, sí es verificable que determinados cambios en el clima provocados por la humanidad aumentan notablemente la probabilidad de fenómenos extremos cada vez más frecuentes e intensos", expuso el pontífice.

DECADENCIA ÉTICA

En la exhortación, su autor llamó a repensar los "límites" del poder humano y "la decadencia ética del poder". "La lógica del máximo beneficio con el menor costo, disfrazada de racionalidad, de progreso y de promesas ilusorias, vuelve imposible cualquier sincera preocupación por la casa común y cualquier inquietud por promover a los descartados de la sociedad. En los últimos años podemos advertir que, aturdidos y extasiados frente a las promesas de tantos falsos profetas, a veces los mismos pobres caen en el engaño de un mundo que no se construye para ellos", subrayó.

"Es necesario ser sinceros y reconocer que las soluciones más efectivas no vendrán sólo de esfuerzos individuales sino ante todo de las grandes decisiones en la política nacional e internacional", prosiguió.

"No obstante, todo suma, y evitar entre todos un aumento de una décima de grado en la temperatura global ya puede ser suficiente para evitar algunos sufrimientos a muchas personas. Pero lo que importa es algo menos cuantitativo: recordar que no hay cambios duraderos sin cambios culturales, sin una maduración en la forma de vida y en las convicciones de las sociedades, y no hay cambios culturales sin cambios en las personas", agregó Francisco que remarcó antes de concluir su exhortación: "'Alaben a Dios' es el nombre de esta carta. Porque un ser humano que pretende ocupar el lugar de Dios se convierte en el peor peligro para sí mismo".

(SERVIMEDIA)
04 Oct 2023
AHP/pai