Ciencia
Europa refuerza la vigilancia de barcos tras lanzar el satélite Sentinel-1C
- Y el seguimiento el hielo marino ártico, icebergs, glaciares, vertidos de petróleo, terremotos y erupciones volcánicas
- La misión contribuye a apoyar la ayuda humanitaria ante desastres

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La Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en ingles) amplía la investigación científica del cambio climático y la respuesta a catástrofes al lanzar el tercer satélite Sentinel-1 de Copernicus en un cohete Vega-C con la novedad de que incluye nuevas capacidades para detectar y supervisar el tráfico marítimo.
Sentinel-1C se puso en órbita a las 18.20 horas de este jueves (22.20 en la España peninsular) desde el puerto espacial europeo en Kourou (Guayana Francesa). El lanzamiento se desarrolló sin contratiempos, el cohete alcanzó el espacio en ocho minutos y soltó el satélite después de casi dos horas (a las 0.04 de este viernes, hora peninsular).
La misión del lanzador, llamada VV25, supone el regreso a la actividad de Vega-C (el cohete europeo ligero y de alto rendimiento), que marca el reinicio de las operaciones comerciales rutinarias del nuevo lanzador. A las 00.12 horas de este viernes, la ESA estableció comunicación con el satélite y confirmó que se encontraba a salvo en órbita.
Sentinel -1C amplía el legado de sus predecesores para proporcionar imágenes de radar de alta resolución con el fin de analizar el entorno cambiante de la Tierra.
“Hoy se han conjugado en un mismo momento dos grandes logros europeos: el tercer lanzamiento de un satélite Sentinel-1 y el tercer lanzamiento de Vega-C, que marcan un regreso triunfal de ambos proyectos emblemáticos europeos”, según Josef Aschbacher, director general de la ESA.
Aschbacher añadió: “Con la puesta en órbita de Sentinel-1C, la ESA continúa un legado de firmes centinelas que protegen la Tierra y ejemplifican por qué Europa necesita vuelos seguros: porque lo que enviamos al espacio proporciona beneficios a la Tierra y todo empieza con un lanzamiento”.
Simonetta Cheli, directora de Programas de observación de la Tierra de la ESA, apuntó que Sentinel-1C desempeñará “un papel crucial a la hora de afrontar retos globales como el cambio climático y la respuesta a catástrofes, al tiempo que garantiza la continuidad de los datos de radar vitales para la vigilancia del suelo, los océanos y el hielo de la Tierra”.
OTROS SATÉLITES
La misión Sentinel-1, la primera de la familia Copernicus, se basa en una constelación de dos satélites idénticos que vuelan en la misma órbita, pero separados 180 grados entre sí, para optimizar la cobertura mundial y la entrega de datos para Copernicus, el componente de observación de la Tierra del Programa Espacial de la UE.
Sentinel-1A fue el primer satélite de la serie, lanzado en abril de 2014, seguido del lanzamiento de Sentinel-1B en 2016. La misión Sentinel-1B llegó a su fin en agosto de 2022 tras experimentar un fallo técnico que le imposibilitó adquirir datos. El satélite ha sido desorbitado con éxito y volverá a entrar en la atmósfera terrestre dentro de 25 años.
Sentinel-1C, junto con su hermano Sentinel-1A, devolverá a la misión todo su potencial como constelación de dos satélites. Posteriormente, Sentinel-1A será sustituido por Sentinel-1D a finales del próximo año.
La misión Sentinel-1 de Copernicus cuenta con una avanzada tecnología de radar que permite obtener imágenes de la superficie terrestre día y noche en todo tipo de condiciones meteorológicas.
Sentinel-1 lleva un instrumento de radar de apertura sintética (SAR) de banda C, que le permite capturar imágenes de alta resolución de la superficie de la Tierra.
APLICACIONES
Los datos de Sentinel-1 contribuyen a numerosos servicios y aplicaciones de Copernicus, como la monitorización del hielo marino del Ártico, el seguimiento de icebergs, la cartografía rutinaria del hielo marino y las mediciones de la velocidad de los glaciares. También desempeña un papel vital en la vigilancia marina, como la detección de vertidos de petróleo, el seguimiento de buques para la seguridad marítima y la vigilancia de las actividades pesqueras ilegales.
Además, se utiliza ampliamente para observar la deformación del suelo causada por la subsidencia (hundimiento paulatino de la superficie terrestre), los terremotos y la actividad volcánica, así como para cartografiar los bosques, el agua y los recursos del suelo. La misión es crucial para apoyar la ayuda humanitaria y responder a las crisis en todo el mundo.
Sentinel-1C y Sentinel-1D introducen nuevas capacidades de detección y seguimiento del tráfico marítimo, gracias a su sistema integrado de identificación automática. Este sistema comprende cuatro antenas a bordo y optimiza la captación de las señales transmitidas por los buques, que incluyen detalles cruciales como la identidad del barco, su ubicación y la dirección de paso, lo que permite un seguimiento preciso.
(SERVIMEDIA)
06 Dic 2024
MGR/man