Disfagia

En España, dos millones de personas tienen disfagia y el 90% están sin diagnosticar

MADRID
SERVIMEDIA

La Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (Sermef) estima que en España hay dos millones de personas con disfagia, una condición que afecta la capacidad para tragar alimentos y bebidas, y, de ellos, cerca del 90% están sin diagnosticar.

Con motivo de la celebración el 12 de diciembre del Día Internacional de la Disfagia, la Sermef aseguró que la falta de detección de estos casos no solo repercute en su calidad de vida, sino que puede desencadenar complicaciones graves como desnutrición, deshidratación o neumonía por aspiración, por lo que un diagnóstico temprano y una intervención oportuna son claves.

Con el inicio de las celebraciones navideñas con comidas y cenas de empresa y amigos, “es esencial reflexionar sobre los desafíos que enfrentan estas personas durante una época caracterizada por encuentros sociales y comidas fuera de casa”, remarcó la médica rehabilitadora de la Sociedad de Rehabilitación Foniátrica (Sorefon), filial de Sermef, la doctora Azucena Jover.

Estas personas no sólo se encuentran con retos a la hora de comer en un local de hostelería. En muchos hospitales, remarcó la experta, “la adaptación de las dietas para pacientes con disfagia sigue siendo insuficiente. Carecer de protocolos unificados y funcionales resulta en soluciones que no cubren plenamente las necesidades de los pacientes”.

De hecho, la instauración de dietas estandarizadas podría garantizar una atención más efectiva y equitativa, mejorando de forma significativa su calidad de vida.

EXPERIENCIA GASTRONÓMICA

Por ello, indicó la doctora Jover, “disfrutar de una experiencia gastronómica agradable no debería ser un lujo para quienes padecen disfagia. La presentación de los platos es tan importante como la adaptación de las texturas. Nadie quiere sentirse diferente por tener un plato que no se asemeje al de los demás comensales”.

Además de adaptar la textura y consistencia de los alimentos, los restaurantes deben considerar la importancia de la presentación. Así, la médico rehabilitadora señaló que la alta cocina, que ha perfeccionado la texturización de alimentos, puede servir de inspiración. Crear versiones visualmente atractivas de platos tradicionales, como hamburguesas con todos los ingredientes texturizados (la carne, las verduras, el queso…) y visualmente atractiva y semejante, podría marcar la diferencia.

La experta destacó que al igual que se implementaron cartas de alérgenos en la mayoría de los restaurantes, el objetivo tendría que ser que los restaurantes introdujesen menús con opciones adaptadas para personas con disfagia. Esta medida podría no solo mejorar la inclusión, sino también generar conciencia sobre esta condición.

PRECAUCIONES EN NAVIDAD

Por todo ello, la doctora Jover subrayó que “productos como polvorones, galletas o uvas pueden representar riesgos importantes para las personas con disfagia debido a su textura o composición. Es vital que quienes preparan las comidas navideñas sean conscientes de estas limitaciones para evitar accidentes”.

Productos como los polvorones y las galletas, que generan polvillo en la boca, o las uvas, con su doble textura (piel y pulpa), son especialmente peligrosos. Otros alimentos muy fibrosos como la piña o el apio o alimentos con dobles texturas como el tomate, melón o sandía también deben ser evitados.

(SERVIMEDIA)
11 Dic 2024
ABG/gja