Salud Pública
Los epidemiólogos se muestran preocupados por el retraso de la Agencia Estatal de Salud Pública
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La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) está preocupada por el retraso en la puesta en marcha de la Agencia Estatal de Salud Pública y la falta de información sobre su estructura, tras hacer balance de 2022, un año en el que han estado pendientes de la covid-19 y el cambio climático para 2023.
En el balance de este año, la SEE destacó la pandemia de la covid-19, la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública, las desigualdades sociales, el cambio climático y la carrera profesional de los propios epidemiólogos y epidemiólogas.
El año 2022, al igual que los dos años anteriores, estuvo fuertemente marcado por el impacto de la covid-19 y también por sus consecuencias sobre otras enfermedades y el resto de actividades que desarrollan estos profesionales, ya que los esfuerzos de la epidemiología y la vigilancia en salud pública estuvieron muy condicionados por la pandemia.
Del mismo modo, tuvo graves consecuencias en los programas preventivos y en la vigilancia de las enfermedades de declaración obligatoria (tuberculosis, hepatitis, sarampión, infecciones de transmisión sexual, VIH…) y de otras patologías no transmisibles, pues la saturación del sistema sanitario frenó la notificación de este tipo de infecciones y patologías.
PROGRAMAS DE CRIBADO
Asimismo, algunos programas de cribado para la detección temprana del cáncer se paralizaron o suspendieron. Estas demoras en el diagnóstico hacen prever a los expertos un aumento de cánceres en un estadio más avanzado y, por tanto, un empeoramiento de la supervivencia.
Incluso, señalaron los epidemiólogos, “ante las carencias que el sistema español de salud ha mostrado a la hora de afrontar una emergencia como esta, la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública se perfila como un instrumento crucial”.
Sin embargo, la SEE lamentó la falta de información al respecto, ya que por el momento se desconoce dónde, cómo y cuándo se materializará. Por este motivo, la sociedad científica reclamó un aceleramiento en su puesta en marcha y más datos sobre su estructura y sobre el reglamento por el que se regirá, que se está elaborando en estos momentos.
Otra solución crucial pasa por la mejora de las plantillas del personal de salud pública a nivel de cada comunidad autónoma y a nivel central, según señalaron los epidemiólogos.
Entre los aspectos más positivos del año, la SEE destacó el avance informativo de los datos provisionales de la mortalidad del primer semestre de 2022 por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE). A este respecto, la SEE subrayó que, por primera vez, se han difundido al mismo tiempo los datos de 2021 y un avance de los primeros seis meses de 2022, con la voluntad de que estos avances semestrales se realicen de manera periódica.
DEFUNCIONES
Al mismo tiempo la SEE pidió que las defunciones según causa de muerte se consideren datos de interés sanitario, además de estadístico, y apoyó la puesta en marcha del certificado médico de defunción electrónico, que permitiría disponer de estos datos en tiempo real.
También destacó la puesta en marcha, este año, del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (SiVIRA) para la vigilancia conjunta de la gripe, la covid-19 y la infección causada por el virus respiratorio sincitial (VRS), siguiendo las recomendaciones internacionales del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Otra de las grandes preocupaciones de los epidemiólogos durante 2022 fue el cambio climático y sus efectos sobre la salud, como quedó patente en la XL Reunión Anual de la Sociedad Española de Epidemiología que se celebró en San Sebastián del 30 de agosto al 2 de septiembre.
Las olas de calor, las sequías, las nevadas súbitas y abundantes, las inundaciones y, en definitiva, los fenómenos meteorológicos extremos, serán cada vez más frecuentes y sus consecuencias pueden ser devastadoras.
REPERCUSIÓN SOBRE LA SALUD
A este respecto, estos especialistas recalcaron que “tienen una repercusión muy negativa en enfermedades no transmisibles como el cáncer o las enfermedades del sistema circulatorio. A su vez, al alterar la biodiversidad del planeta, estos fenómenos extremos favorecen la transmisión de determinados microorganismos que causan enfermedades transmisibles y entrañan el riesgo de que reemerjan enfermedades transmitidas por mosquitos o aparezcan nuevos agentes”.
Tampoco son inocuos el aumento del nivel del mar, la contaminación, el ozono y los incendios, otros de los fenómenos que están poniendo en riesgo la salud de la población. Ante este “desafiante y exigente panorama”, los expertos insistieron en que los servicios de salud pública deben reorganizarse y fortalecerse con más financiación y recursos.
(SERVIMEDIA)
01 Ene 2023
ABG/mjg