DON JUAN DE BORBON CONTINUA EN ESTADO ESTACIONARIO, CUANDO SE CUMPLEN CINCO MESES DE SU HOSPITALIZACION

PAMPLONA
SERVIMEDIA

Don Juan de Borbón continúa en estado estacionario dentro de la avanzada evolución de su enfermedad de laringe, cuando se cumplen cinco meses desde que fuera hospitalizado en la Clínica Universitaria de Navarra según informaron hoy fuentes de este centro sanitario de Pamplona.

El conde de Barcelona, al igual que en días precedentes, se levantó a las ocho y media de la mañana y después de leer la prensa, despachó sus asuntos personales con su ayudante, el capitán de navío Teodoro Deleste.

Un portavoz del centro sanitario señaló que el padre del Rey se encuentra en los últimos días "especialmente animado" por las frecuentes visitas de sus hijos y nietos.

Sus dos hijas, las infantas Pilar y Margarita acuden a Pamplona todas las semanas, mientras que el rey don Juan Carlos visitó a su padre en quince ocasiones, acompañado en muchas de ellas por Doña Sofía, el Príncipe Felipe y las infantas Elena y Cristina.

El personal médico que tiene acceso a las habitaciones de la sexta planta de la Clínica, donde don Juan lleva ingresado desde el pasado 16 de septiembre, coincide al destacar, como las principales virtudes del conde de Barcelona, la fuerza de voluntad y la entereza con las que afronta el proces de su enfermedad.

Las enfermeras que le atienden habitualmente subrayan la sencillez y buena disposición del paciente y afirman que "nunca se queja y suele estar muy atento a las indicaciones de los médicos". Asímismo, aseguran que suele interesarse por las circunstancias personales de quienes cuidan de su salud y especialmente si tienen o no niños.

Durante estos cinco meses de convalecencia, únicamente alterados por el agravamiento que sufrió el pasado 4 de febrero y que obligó a que el capellá del centro le administrara la unción de los enfermos, Don Juan se ha mantenido en estado estacionario dentro de lo avanzado del proceso tumoral que padece en la laringe.

El cáncer le fue diagnosticado en 1980 en el Memorial Hospital de Nueva York y en 1984 comenzó a tratarse en la Clínica Universitaria de Navarra, donde el 1 de febrero de 1988, le fue extirpada la laringe.

El 28 de agosto de 1992, el conde de Barcelona ingresó urgentemente en este centro sanitario debido a un "absceso cutáneo" e el cuello, pero fue dado de alta en 48 horas.

Finalmente, el padre del Rey ingresó nuevamente en la Clínica el 16 de septiembre y únicamente ha abandonado el centro para viajar a Madrid en tres ocasiones: para asistir al entierro de los restos de su hijo menor en El Escorial, para resolver asuntos personales relacionados con su nombramiento como capitán general de la Armada y para celebrar la Nochebuena en compañía de su familia.

(SERVIMEDIA)
16 Feb 1993
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