CRISTOFOL SOLER SERA EL NUEVO PRESIDENTE DEL GOBIERNO BALEAR, ASEGURANDO LA CONTIUIDAD DEL "CAÑELLISMO"

PALMA DE MALLORCA
SERVIMEDIA

Cristófol Soler será el nuevo presidente de Baleares, tras haber optado esta tarde por su candidatura el Grupo Popular del Parlamento regional. Soler, que representa la continuidad del "cañellismo", derrotó por 24 votos a 7 a su rival para la sucesión de Gabriel Cañellas, el dirigente popular Joan Verger.

Se abre desde hoy un plazo de dos semanas para que la Cámara autonómica refende en sesión plenaria el nombramiento de Soler como presidente balear, lo que está garantizado al disponer el PP mayoría absoluta.

Soler, que desempeña actualmente la responsabilidad de presidente de la Mesa del Parlamento de las Islas Baleares, tiene 49 años de edad, está casado y con dos hijos. Nació en la localidad mallorquina de Inca y es licenciado en Derecho y Empresariales. Entró en política tras resultar elegido diputado autonómico en 1983 por el PP.

Desde entonces ha ocupado varios caros de responsabilidad en el Gobierno balear, entre las que destaca haber sido consejero de Economía y Hacienda. En 1991 fue nombrado presidente de la Mesa de Parlamento. Es además miembro de la Comisión Ejecutiva Regional del PP en Baleares desde 1992 y de la Comisión Ejecutiva Insular del PP en Mallorca desde 1994.

La designación de Cristófol Soler se ha visto favorecida por la decisión de otros dirigentes populares de dejarle via libre. En concreto, la renuncia voluntaria de la actual vicepresidentadel ejecutivo autónomo, Rosa Estarás, y de Jaume Matas, consejero de Economía, Hacienda y Trabajo, ha facilitado el camino a Soler.

También se descartó en último término la candidatura de Joan Huguet, presidente del PP de Menorca y presidente del Consejo Insular en esta isla por estar implicado en el sumario del "caso Sóller" como presunto receptor de comisiones presuntamente ilegales.

Joan Verger, número dos del PP balear y ex presidente del Consejo Insular de Mallorca, el único que anunció públcamente su interés por relevar a Cañellas, ha sido el gran derrotado en esta corta carrera hacia la sucesión del dimitido presidente. Su actitud tradicionalmente crítica con respecto a Cañellas no le ha beneficiado esta vez, en contraposición con la política continuista que supone Soler al frente del gobierno isleño.

(SERVIMEDIA)
19 Jul 1995
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