Competitividad

La competitividad de las comunidades acelera un 5,6% en 2023, con Madrid, Euskadi y Navarra manteniéndose en cabeza

MADRID
SERVIMEDIA

La competitividad estructural en promedio de las 17 comunidades autónomas creció un 5,6% en 2023, siete décimas más que en 2022, manteniéndose Madrid a la cabeza como la región más competitiva, seguida del País Vasco y Navarra.

Así se desprende del ‘Informe de la Competitividad Regional en España 2024’ elaborado por el Consejo General de Economistas de España (CGE), con el patrocinio del Banco Sabadell, que en esta ocasión incorpora también un apartado sobre calidad de vida.

El crecimiento medio de las autonomías del 5,6% en 2023 no solo es siete décimas superior al de 2022, sino que se erige como el segundo mayor repunte de la serie histórica, iniciada en 2008, en un contexto de consolidación de la recuperación económica.

La composición del grupo de competitividad alta se mantiene, estando formado por Comunidad de Madrid, País Vasco y Comunidad Foral de Navarra. Dentro del “triángulo competitivo”, Comunidad de Madrid se distancia de País Vasco y Comunidad Foral de Navarra.

Cataluña se mantiene como única integrante del nivel de competitividad medio-alto. Aragón, La Rioja, Castilla y León, Galicia y Cantabria, forman el grupo de regiones con nivel competitivo relativo medio-bajo. Mientras, el grupo de competitividad baja pasa a estar formado por Extremadura, Andalucía, Islas Baleares, Canarias, Castilla-La Mancha, Región de Murcia, Comunidad Valenciana y Principado de Asturias.

Comparado con el obtenido en 2022, el ranking resultante del Icreg de 2023 presenta ligeros cambios, aunque la composición de los grupos permanece estable. Así, en el nivel medio-bajo, Aragón recupera la quinta posición en detrimento de La Rioja, mientras en el nivel bajo Canarias e Islas Baleares, intercambian sus posiciones.

Islas Baleares, Canarias, Andalucía y Principado de Asturias conforman el grupo de comunidades donde el crecimiento del Icreg fue más intenso en 2023.

- Aragón, Cantabria, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, Comunidad de Madrid y Región de Murcia experimentan crecimientos en el entorno de la media, y Extremadura, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunidad Foral de Navarra, País Vasco y La Rioja lo hacen por debajo del promedio.

El análisis de la competitividad se justifica por su efecto directo sobre los niveles de bienestar y calidad de vida de los ciudadanos, de ahí que sea interesante comparar ambos conceptos. En este sentido, se constata un paralelismo bastante evidente entre el Icreg y el Índice Multidimensional de Calidad de Vida (IMCV).

“En términos generales, puede afirmarse que existe un cierto acompasamiento entre la evolución de la competitividad (medida por el ICREG) y de la calidad de vida (evaluada con el IMCV)”, según este indicador.

A juicio del presidente del CGE, Valentín Pich, “a pesar del endurecimiento de las condiciones monetarias y de las persistentes tensiones geopolíticas, el crecimiento de la economía española mantuvo el pulso y se situó a la cabeza de la Zona euro”.

Además, según Pich, “este buen comportamiento también se manifestó en el mercado de trabajo, que siguió evidenciando su resiliencia”. No obstante, Valentín Pich ha manifestado que “esta favorable evolución del PIB se ve empañada por los resultados en términos de renta per cápita y productividad, que claramente nos sitúan por debajo de los promedios europeos”.

(SERVIMEDIA)
17 Dic 2024
DMM/gja