Comercio Justo
Comercio Justo reivindica la protección de los derechos humanos en la producción de alimentos y ropa

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La Coordinadora Estatal de Comercio Justo reivindicó este sábado la necesidad de proteger los derechos humanos y el medio ambiente en la producción de alimentos, ropa o artículos de cuidado personal, ya que puede esconder explotación infantil, condiciones abusivas de trabajo e ingresos inferiores al salario mínimo.
Con motivo de la celebración hoy del Día Mundial del Comercio Justo y bajo el lema ‘Le sienta bien a todo el mundo’, la Coordinadora Estatal alertó de las condiciones abusivas de trabajo, la pobreza, los precios ínfimos, la explotación infantil o el deterioro de la tierra que se esconden detrás de productos tan cotidianos como la ropa, el café, el té, el azúcar, el cacao o los artículos de cuidado personal.
Así se puso de manifiesto en el informe ‘El Comercio Justo le sienta bien a todo el mundo’ en el que se señaló que estos artículos tienen en común una cadena de desigualdad: “el cultivo de sus materias primas se realiza principalmente en países de América Latina, Asia o África, mientras que la mayor parte de su valor añadido e ingresos millonarios quedan en el Norte global repartidos entre unas pocas empresas multinacionales”.
Este informe también señaló que la producción de café está sufriendo los efectos del cambio climático. Las sequías, lluvias torrenciales y los cambios en la temperatura global están disminuyendo las cosechas y su calidad.
De hecho, varios estudios concluyeron que sin un plan para combatirlo, la superficie apta para el cultivo del café podría reducirse a la mitad en 2050. Por lo tanto, los precios en el mercado internacional están aumentando.
CULTIVO DEL CAFÉ
Sin embargo, esta subida no repercutirá en los 25 millones de personas que cultivan café. Los caficultores, que en su mayoría viven en la pobreza y en países muy vulnerables al cambio climático, ven disminuidos sus ya escasos ingresos, que en muchos casos son inferiores al 40% del salario mínimo.
Una situación similar viven quienes producen cacao o té. Del mismo modo, la Coordinadora Estatal de Comercio Justo indicó que la industria textil, además de ser la segunda más demandante de agua, también consolida la pobreza: el 75% de la mano de obra está en países asiáticos.
“En la actualidad, y a pesar de los compromisos voluntarios suscritos por las empresas del sector, las condiciones de trabajo siguen siendo inhumanas, con jornadas de entre 12 y 16 horas al día, seis o incluso siete días a la semana, falta de condiciones de seguridad y salud, y salarios que suponen la cuarta o quinta parte de lo que necesitarían para vivir”, señalaron desde esta organización.
Por su parte, la cosmética natural, que actualmente genera 48.400 millones de dólares, es un sector en crecimiento. Diversos estudios estimaron un aumento de un 5% anual en los próximos 10 años. El karité es una de sus materias primas.
COSMÉTICA NATURAL
“Cada año se exportan entre 40.000 y 75.000 toneladas de este producto de África a Europa, según la FAO, cosechado y procesado por unas 16 millones de mujeres del África subsahariana. Su salario es de menos de 1,25 dólares al día”, según Comercio Justo.
Ante esta situación, la coordinadora recordó a consumidores y consumidoras que “los productos de Comercio Justo protegen los derechos humanos y el medioambiente”.
Ante las elecciones europeas del 9 de junio, las organizaciones de Comercio Justo reivindicaron también a los partidos candidatos al Parlamento Europeo una aplicación ambiciosa de la directiva recientemente aprobada que responsabiliza a las empresas de sus impactos negativos en las personas y el medio ambiente en cualquier lugar del mundo donde se realice su producción.
Con motivo de la celebración hoy del Día Mundial del Comercio Justo, esta asociación quiso animar a los ciudadanos a participar en su campaña de redes sociales #LeSientaBienATodoElMundo.
(SERVIMEDIA)
11 Mayo 2024
ABG/mjg