Ganadería
COGEN y ADAP presentan un modelo de gestión que impulsa sinergias con la producción de biometano y optimiza la gestión de deyecciones ganadera

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La asociación española para la promoción de la cogeneración COGEN y la Asociación para el Desimpacto Ambiental de Purines (ADAP) han presentado un nuevo modelo de gestión que impulsa sinergias con la producción de biometano y optimiza la gestión de deyecciones ganadera.
ADAP y el sector porcino español, representado por la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (Anprogapor), la Interprofesional del Porcino de capa blanca (Interporc) y Cooperativas Agro-alimentarias de España, junto con el Ayuntamiento de Alcarrás, solicitaron al Gobierno la prórroga de dos años de las plantas de cogeneración de purines una vez vencido su periodo de vida útil de 25 años.
Indican que, de no lograrse la prórroga, actualmente en tramitación parlamentaria, las plantas de cogeneración Desimpacto de Purines Alcarrás y Desimpacto de Purines Voltregá, en proceso de reconversión hacia modelos más eficientes que den soporte a la producción de gases renovables, biogás, biometano e hidrógeno verde serán las primeras plantas en cerrar, el próximo 31 de diciembre. Ambas plantas tratan actualmente en torno a las 200.000 toneladas de purín al año, en una de las comarcas con mayor densidad ganadera de Europa.
Añaden que en los próximos años serán más de 22 las plantas abocadas al cese comprometiendo la viabilidad de pequeñas explotaciones asociadas a las mismas, lo que representa no sólo un impacto económico muy significativo para los agricultores y ganaderos asociados, sino que también plantea un desafío medioambiental considerable, dado el papel crucial que estas instalaciones desempeñan en la gestión de purines al no haber una alternativa que cubra esa capacidad actualmente en funcionamiento.
Durante la jornada 'Nuevo modelo de instalación tipo de purines: una oportunidad para el sector', celebrada en Madrid, Josep Capdevila, presidente de ADAP, ha destacado que el sector porcino español ha tenido un crecimiento continuado en los últimos 10 años y tiene potencial para seguir creciendo según las tendencias del mercado internacional, por la excelencia e internacionalización y competitividad de nuestro sector ganadero, sin perder de esta manera cuota de mercado.
Este crecimiento, contrario a la tendencia hacia la reducción de la cabaña porcina que muestran otros países del entorno comunitario, ha sido posible gracias al equilibrio alcanzado entre la producción y la reducción de la huella ambiental del sector.
Los esfuerzos por descarbonizar el sector porcino y la reducción de su huella hídrica y de nitratos ha permitido que la cantidad de excedentes de purines no haya crecido en paralelo a la cabaña y que, gracias al papel de las plantas de cogeneración y su capacidad de tratamiento de purines no se haya contribuido a incrementar la contaminación por nitratos.
Si bien es cierto que trascurridos 25 años desde su implementación como solución al tratamiento de purines excedentarios en zonas con alta densidad ganadera vence la vida útil regulatoria de estas plantas, es preciso prorrogar su actividad para no generar un desequilibrio ambiental en tanto el desarrollo de las soluciones enfocadas al biometano sean una solución madura para la desnitrificación de los purines.
Julio Artiñano, presidente de COGEN, asociación española para la promoción de la cogeneración, ha señalado que de no lograrse la prórroga solicitada “el fin de la vida útil regulatoria, supondrá el cierre de las 24 plantas existentes y con ello la reducción de la capacidad de tratamiento de purines será un 62% inferior en 2030 y nula en el 2034 lo que afectará especialmente a zonas vulnerables con alta producción como Aragón, Cataluña, las “Castillas” y Murcia, en las que se agravaría un problema ambiental ahora resuelto para el excedente de purines”.
“Para solventar el problema ambiental de los purines se propone implementar un nuevo modelo de instalación tipo que además permitirá reducir los costes de las plantas de tratamiento de purines. El sector porcino ha tenido un crecimiento continuado en los últimos 10 años y tiene potencial para seguir creciendo según las tendencias del mercado internacional, y como consecuencia la generación a nivel nacional de purines. Sin embargo, la capacidad de tratamiento disminuye por el fin de la vida útil de las plantas”.
“Parece que este mensaje ha calado por la repercusión que tendría el cese de actividad de las 24 plantas actuales, y también la urgencia por aprobar esta prórroga ya que las dos primeras plantas que tendrían que cesar su actividad este 31 de diciembre, la de Alcarrás en Lleida y la de Les Masies de Voltregá en Barcelona, coinciden con dos de las comarcas con mayor densidad ganadera de Europa: Alcarrás y Osona”, ha añadido Artiñano.
“De hecho, además de todo el sector porcino, prácticamente hay unanimidad de los partidos políticos en la necesidad de conceder esa prórroga, como demuestra la votación que se hizo en el Parlament de Catalunya hace dos semanas, todos los grupos (PSC, Junts, ERC, PP y Comuns) apoyaron una Proposición no de Ley, excepto la CUP que se abstuvo y VOX, que votó en contra por otras cuestiones. En estos momentos estamos pendientes de que el Congreso se pronuncie al respecto antes de que acabe el año”, ha concluido.
Javier Villanueva responsable de las plantas de tratamiento de purín de CapWatt en España sostiene que, no se puede considerar a las plantas de biometano por si solas como una solución a los problemas ambientales y sociales de los nitratos de los purines, tienen que tener un tratamiento de eliminación de los nitratos del digestato, pues las plantas de biogás capturan el carbono para una sociedad más sostenible energéticamente, mientras que, las plantas de tratamiento de purín fijan el nitrógeno, evitando la contaminación del suelo y el agua, la sinergia de ambas tecnologías es la combinación perfecta para dos problemas muy diferentes.
Por su parte, Alberto Martín García, socio de consultoría de energía en PwC España, ha presentado el estudio con las propuestas para la continuidad de las plantas de tratamiento de purines, un nuevo modelo que consiste en la colaboración de una planta de tratamiento de purines y una planta de biometano, así se resolvería la problemática ambiental y social de los purines, se optimizaría el modelo retributivo y, además, las plantas de biometano solventan su problema con el tratamiento de los nitratos.
La nueva instalación tipo (IT) aportaría una reducción del valor de la Ro de un 20% de media en los próximos años, lo que implicaría una reducción de los costes para el sistema. Además, estas inversiones conllevarían la necesaria extensión de la vida útil regulatoria como solución transitoria para las plantas que cerraran en 2025 y 2026.
José Luis de Miguel, técnico de ganadería de COAG, ha resaltado que el porcino es un sector clave para el presente y el futuro de la sociedad española por su gran importancia social y económica con una gran capacidad de generación de puestos de trabajo. 415.000 personas trabajan en torno al porcino, 142.600 de manera directa (alrededor del 40% es empleo femenino) y otras 272.400 en empleos indirectos e inducidos.
“Estos datos consolidan a España como el primer productor y exportador de carne de cerdo de la Unión Europea y el cuarto a nivel mundial. Y estamos ante un sector líder mundial en excelencia productiva y empresarial comprometido con los más altos estándares de sostenibilidad, con los objetivos de descarbonización, bienestar animal, circularidad y respeto con el medio ambiente. Privarnos de cualquier herramienta para avanzar en nuestros objetivos de sostenibilidad frena el desarrollo de los ganaderos y compromete la rentabilidad de las explotaciones”
“Este periodo adicional es esencial para facilitar la transición de estas instalaciones hacia plantas más sostenibles y eficientes, complementarias en el proceso de desnitrificación de los purines, e integradas en los proyectos de biogás en los que está inmerso el sector en su proceso de descarbonización y circularidad”, ha concluido.
El estudio presentado por PwC señala que, mientras que la capacidad y el número de plantas de tratamiento disminuirá por el fin de su vida útil en los próximos años, la producción podría seguir aumentando alrededor del 5% en los próximos 10 años, a pesar de las restricciones crecientes impuestas por los reglamentos europeos.
Las plantas de tratamiento de purines suponen una solución integral a los problemas ambientales y sociales de las zonas vulnerables a nitratos, es concreto, eliminan la contaminación del suelo y el agua, las emisiones difusas de gases efecto invernadero y los malos olores generados en la actividad ganadera. Actualmente el 65% de las plantas de biometano actuales que utilizan purines como materia prima no eliminan el nitrógeno, dentro del 35% restante que sí lo eliminan se encuentran las plantas de ADAP.
(SERVIMEDIA)
29 Nov 2024
s/gja