Día contra el Cáncer

El CNIO lanza una campaña para alertar sobre el efecto de agentes medioambientales y hábitos en el cáncer

- El Día Mundial contra el Cáncer que se celebra el próximo 4 de febrero

Madrid
SERVIMEDIA

El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) lanzó este miércoles una campaña para llamar la atención acerca sobre vínculo entre el cáncer y hábitos como el consumo de carne roja o respirar aire contaminado.

El cáncer es la segunda causa de muerte en todo el mundo y su incidencia está aumentando en todos los países, según los datos recopilados por el CNIO. Destaca el informe más reciente de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC por sus siglas en inglés), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que prevé que “la carga mundial de cáncer alcance los 29 millones de nuevos casos al año en 2040, lo que supone un aumento del 62% respecto a los 18,1 millones de cánceres estimados en 2018”.

Según María A. Blasco, directora científica del CNIO, “a menudo el bienestar se presenta como contrapuesto al cuidado de la naturaleza, como si el deterioro del planeta fuera un precio inevitable que debemos pagar para estar bien, pero no es así".

La directiva destacó que la realidad es que cuidando nuestro planeta también cuidamos nuestra salud. "Cada vez tenemos más evidencias de que la crisis ambiental también afecta a nuestra salud”. Además, varios factores de peso en la aparición del cáncer, y menos reconocidos por la ciudadanía, están directamente relacionados con la crisis ambiental que nos afecta a escala planetaria, explicó el CNIO.

El Centro destacó que según el Compendio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre salud y medio ambiente, el 21% de los cánceres podrían prevenirse mejorando el medio ambiente global.

Según la Organización, el aire limpio, un clima estable, agua, saneamiento e higiene adecuados, el uso seguro de productos químicos, la protección frente a las radiaciones, una gestión racional de los residuos, lugares de trabajo sanos y seguros, ciudades construidas teniendo en cuenta a la salud, una dieta sostenible, y preservar la biodiversidad son "factores esenciales para garantizar una buena salud”.

Por su parte, la actriz Nathalie Seseña, Amiga del CNIO, es el rostro de la campaña, que colabora de manera altruista “para apoyar la investigación en cáncer y para solidarizarme con las personas que sufren y han sufrido esta enfermedad”.

CARNE ROJA Y CÁNCER

La campaña del CNIO recuerda a la población que el consumo de carne roja y, especialmente, procesada, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de colon.

Según la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer, la carne procesada es “carne que ha sido transformada mediante salazón, ahumado, curado y/o fermentación para potenciar sabor o para su conservación como, por ejemplo, salchichas, beicon, salchichón y productos similares”.

La carne roja se refiere al “músculo no procesado de mamífero, por ejemplo, ternera, cordero, cerdo y cabra”. Según la IARC, “por cada 50 gramos de carne procesada consumida al día, el riesgo de cáncer colorrectal aumenta aproximadamente un 16%, y por cada 100 gramos de carne roja al día, aumenta aproximadamente un 12%. En el caso del cáncer de colon estas estimaciones son del 23% y el 22% respectivamente”.

AIRE Y CÁNCER DE PULMÓN

Por otra parte, la campaña destaca que identificar los factores que influyen en la aparición del cáncer es fundamental para aprender a evitarlos. El más estudiado es la contaminación atmosférica. La campaña del CNIO advierte, con datos de la OMS, de que la contaminación mata 1,8 millones de personas al año por cáncer y enfermedad pulmonar.

También el informe de la IARC estima que la contaminación “por sí sola fue responsable de unas 350.167 muertes por cáncer de pulmón en todo el mundo en 2017”. En el aire contaminado hay una mezcla compleja de partículas procedentes sobre todo “de la combustión de transporte, la generación de energía, la actividad industrial, la quema de biomasa y la calefacción doméstica y la cocina”.

“En definitiva, cuidar tu salud también es cuidar tu planeta, y viceversa”, afirmó María A. Blasco. “Este mensaje aún no ha calado en el público general, pero las evidencias son contundentes, y enfatizarlo nos parece una cuestión de responsabilidad social”.

Blasco concluyó que la destrucción de hábitats nos acerca a especies con las que nunca hemos estado en contacto, y por tanto a virus transmisores de nuevas enfermedades. "La pérdida de biodiversidad implica menos posibilidades de encontrar compuestos naturales con actividad farmacológica".

Añadió que "la polución es causa directa de enfermedades respiratorias y de cáncer; el consumo de alimentos 'caros' medioambientalmente, porque su producción exige invertir mucha energía y puede ser contaminante si se hace en macrogranjas, por ejemplo, como la carne roja, y más aún si es procesada", aumentando el riesgo de desarrollar cáncer de colon.

(SERVIMEDIA)
01 Feb 2023
CAG/gja