Ictus

Una guía ayuda a mejorar el control de los pacientes anticoagulados y reducir los ictus

MADRID
SERVIMEDIA

El Consejo General de Enfermería (CGE), a través de su Instituto de Investigación, ha editado y distribuido de forma gratuita a las enfermeras y enfermeros una guía de recomendaciones prácticas para garantizar un mejor control de los pacientes anticoagulados y minimizar el riesgo de ictus.

Según informó este jueves el Consejo General de Enfermería, esta guía elaborada por profesionales expertos pretende mejorar el abordaje de esta patología. De hecho, destacó el presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, “las enfermeras son clave tanto en la prevención como en la adherencia al tratamiento o en los seguimientos, ya que aporta gran valor al proceso asistencial y consigue muy buenos resultados en salud”.

Por lo tanto, añadió, “esta guía tiene como objetivo impulsar las intervenciones enfermeras en el control y seguimiento de estos pacientes en su práctica asistencial para mejorar la calidad y seguridad en la atención y cuidados específicos de la terapia con anticoagulantes”.

En este mismo sentido, el director médico de Daiichi Sankyo, compañía que patrocina la guía, Jorge Muñoz, aseguró que “este patrocinio nos va a permitir seguir trabajando en nuestro compromiso por la prevención de ictus. No debemos olvidar que las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de muerte en España y en Europa”.

MÁS DE UN MILLÓN DE PACIENTES

Más de un millón de personas viven anticoaguladas en España, según la Federación Española de Asociaciones de Anticoagulados (Feasan). Este tratamiento precisa un control periódico para mantener el nivel adecuado y, por tanto, evitar complicaciones como ictus, hemorragias graves o la muerte. De hecho, la fibrilación auricular es la arritmia más frecuente en la población, se asocia con un elevado riesgo de Ictus, y es especialmente prevalente en las personas de edad avanzada.

Por otra parte, La enfermedad tromboembólica venosa es una de las principales causas de mortalidad cardiovascular, después de la cardiopatía isquémica y la enfermedad cerebrovascular. En ambas patologías, la anticoagulación juega un papel fundamental para disminuir morbimortalidad.

AUMENTO DE LOS CASOS

En este sentido, Pérez Raya comentó que “el número de pacientes anticoagulados crece cada año debido al aumento de la esperanza de vida y enfermedades asociadas a riesgo trombótico. Pero, además, la anticoagulación plantea retos más complicados en caso de pacientes mayores, crónicos y pluripatológicos sobre todo en relación con interacciones farmacológicas y con el riesgo de sangrados graves”.

De hecho, el ictus isquémico es una causa muy frecuente de morbilidad y hospitalización en España, que supone un gasto sociosanitario muy alto, con un coste medio en España de 6.739 euros por paciente y un gasto total muy elevado.

En la actualidad, las enfermeras pueden realizar una prescripción enfermera autónoma en el ámbito de los fármacos que no precisan receta médica y de los productos sanitarios de uso habitual en los cuidados de enfermería.

(SERVIMEDIA)
05 Oct 2023
ABG/pai