LAS CENIZAS DE LA INCINERADORA DE TARRAGONA VERTIDAS EN UNA CANTERA SON TOXICAS, SEGUN ANALISIS DE LA UNIVERSIDAD DE EXETER

MADRID
SERVIMEDIA

Las cenizas de la incineradora de residuos sólidos urbanos de Riu Clar (Tarragona), vertidas en una cantera de la Vila-Seca (Tarragona), contienen elevadas concentraciones de metales pesdos y compuestos tóxicos, según los análisis realizados en el Laboratorio de Investigación de Greenpeace en la Universidad de Exeter.

El informe concluye que "la presencia de una variedad de hidrocarburos aromáticos y alifáticos, cetonas, ácidos grasos y azufre molecular y derivados del colesterol en las cenizas indica que se han quemado en la incineradora de residuos sólidos urbanos de Tarragona residuos petroquímicos y fangos de depuración".

"El vertido de cenizas contaminadas en la cantera de ila-Seca", agrega, "ha provocado la contaminación del suelo y de las aguas subterráneos con hidrocarburos típicos de los aceites residuales industriales. Por ello, este vertido de cenizas puede estar contraviniendo la legislación de la Unión Europea".

A juicio de Dolores Romano, portavoz de Greenpeace, el informe corrobora científicamente las denuncias que esta organización realizó contra la incineradora de Tarragona, asegurando que quemaba residuos industriales tóxicos, por lo que el vertido de las cnizas suponía un grave riesgo para el medio ambiente y la salud pública.

El informe revela la presencia de elevadas concentraciones de metales pesados (cobre, cinc, plomo, níquel, cadmio y mercurio) y compuestos orgánicos tóxicos en las cenizas vertidas en la cantera. Según Greenpeace, algunas de las sustancias detectadas son derivados del benceno "cancerígenos o probables cancerígenos".

Asimismo, la organización ecologista ha asegurado que estas sustancias también se han detectado en muestras desuelo y agua de un pozo situado cerca de los vertidos. Ante estos resultados, Greenpeace ha presentado una denuncia ante la Fiscalía de Tarragona.

(SERVIMEDIA)
09 Mar 1995
GJA