Clima
El calor redujo el año pasado la retención terrestre de CO2 al mínimo en dos décadas
- Según un estudio internacional respaldado por la Agencia Espacial Europea
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Las olas de calor del año pasado, que alimentaron enormes incendios forestales y graves sequías, también socavaron la capacidad de la tierra para absorber el carbono atmosférico, que se redujo al mínimo en las dos últimas décadas.
Esta disminución de la absorción de carbono llevó los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera a nuevos máximos e intensificó las preocupaciones sobre la aceleración del cambio climático, según un nuevo estudio respaldado por la ESA (Agencia Espacial Europea) y difundido este miércoles en plena 29ª Cumbre del Clima -conocida como COP29-, que se celebra estos días en Bakú (Azerbaiyán).
Las mediciones del Observatorio Mauna Loa de Hawái mostraron que las concentraciones de carbono atmosférico aumentaron un 86% en 2023 en comparación con el año anterior y marcaron un récord desde que la serie histórica comenzara en 1958.
Pese a ese elevado incremento, las emisiones de combustibles fósiles solo subieron alrededor de un 0,6%, lo que sugiere que otros factores, como el debilitamiento de la absorción de carbono por parte de los ecosistemas naturales, pueden haber impulsado el crecimiento.
Con el apoyo del proyecto Science for Society Near-Realtime Carbon Extremes de la ESA y el proyecto RECCAP-2 de la Iniciativa sobre el Cambio Climático, un equipo internacional de científicos analizó modelos globales de vegetación y datos satelitales para investigar las causas subyacentes y elaborar un informe acelerado sobre el presupuesto de carbono para 2023.
UNA QUINTA PARTE
Por lo general, la tierra absorbe aproximadamente un tercio de las emisiones de CO2 generadas por los seres humanos. Sin embargo, el estudio, publicado en la revista ‘National Science Review’ revela que esta capacidad cayó el año pasado a una quinta parte de su nivel habitual, lo que marcó el rendimiento más débil de los sumideros de carbono terrestres en dos décadas.
“Nuestra investigación muestra que el 30% de esta disminución fue impulsada por el calor extremo de 2023, que alimentó incendios forestales masivos que devastaron vastas áreas de bosque canadiense y provocaron una grave sequía en partes de la selva amazónica”, según Philippe Ciais, del Laboratorio de Ciencias del Clima y del Medio Ambiente de Francia.
Ciais añadió: “Estos incendios y sequías provocaron una pérdida sustancial de vegetación, lo que debilitó la capacidad del ecosistema terrestre para absorber dióxido de carbono. Esto se vio agravado por un fenómeno de El Niño particularmente fuerte, que históricamente reduce la capacidad de absorción de carbono en los trópicos”.
Los incendios forestales generalizados en Canadá y las sequías en la Amazonia en 2023 liberaron a la atmósfera la misma cantidad de carbono que las emisiones totales de combustibles fósiles de América del Norte, lo que subraya el grave impacto del cambio climático en los ecosistemas naturales.
La Amazonia -uno de los sumideros de carbono más importantes del mundo- muestra signos de tensión a largo plazo y algunas regiones están pasando de absorber carbono a convertirse en fuentes netas de emisiones.
Los investigadores sugieren que la disminución de la capacidad de los ecosistemas terrestres de la Tierra para absorber CO2 puede indicar que estos sumideros naturales de carbono están llegando a sus límites y ya no pueden proporcionar el servicio de mitigación que históricamente han ofrecido al retener la mitad de las emisiones de dióxido de carbono inducidas por los seres humanos.
“Por consiguiente, alcanzar límites seguros al calentamiento global requerirá reducciones de emisiones aún más ambiciosas que las anticipadas anteriormente”, sentenció Ciais.
“PARTICULARMENTE ALARMANTES”
El estudio también destaca que los modelos climáticos actuales podrían estar subestimando el rápido ritmo y el impacto de los eventos extremos, como las sequías y los incendios, en la degradación de estos reservorios cruciales de carbono.
Stephen Plummer, científico de aplicaciones de observación de la Tierra de la ESA, señaló: “Comprender los efectos colaterales del cambio climático sobre el ciclo del carbono es imperativo y los dos proyectos de estudio de la ESA demuestran la importancia de la observación de la Tierra en el desarrollo de metodologías para proporcionar una evaluación rápida de estos impactos a nivel mundial”.
“Estos resultados son particularmente alarmantes, sobre todo teniendo en cuenta la dificultad que está teniendo el mundo para limitar el calentamiento a 1,5 °C, como se establece en el Acuerdo de París”, concluyó Clement Albergel, jefe interino de la Sección de Información Climática Aplicable de la ESA.
(SERVIMEDIA)
13 Nov 2024
MGR/gja