Productividad
La brecha de productividad de España con Europa no se debe al peso de sus sectores, según Fedea
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La brecha de productividad que tiene España respecto a la media de la Eurozona se debe a la menor productividad de sus TIC, actividades inmobiliarias y actividades profesionales y científicas y en menor medida a la diferente composición sectorial de la economía española, según Fedea.
Es una de las principales conclusiones presentadas este lunes en el Observatorio trimestral del mercado laboral de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), en la que han participado los investigadores Florentino Felgueroso, Marcel Jansen; los investigadores de BBVA Research Juan Ramón García y Rafael Doménech, y la directora de Proyectos Internacionales del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), Matilde Mas.
España tiene un “déficit crónico” de productividad respecto a la zona euro que, pese a la mejora en un 2,4% en la productividad por hora trabajada desde cifras prepandemia, no ha sido suficiente para acortar la diferencia. “Que se abra la diferencia con Europa es preocupante, pero lo es más si tenemos en cuenta que Europa se ha rezagado del extraordinario comportamiento productividad laboral en Estados Unidos”, dijo Doménech.
El análisis de Fedea se centra en la evolución de distintos subsectores, que han tenido comportamientos dispares en las últimas décadas. Hay algunos que se han vuelto más productivos cuando han reducido su peso sobre el total, otros han mantenido su productividad con el mismo peso. El experto señaló que el camino pasaría por aumentar el peso de los sectores más productivos.
En los dos últimos años, se ha producido una mejora de casi dos puntos de la productividad gracias fundamentalmente a la productividad interna, es decir, a la mejora de productividad de cada uno de los sectores. Por sectores, el comercio y la hostelería han aumentado su productividad, gracias, en parte, a las mejoras que implementados durante el tiempo que estuvieron cerrados durante la covid-19. La industria, por su parte, se ha visto afectada por la crisis energética y, tras reducir el empleo, se ha vuelto más productiva.
En cambio, la mayoría de países de Europa se vieron mucho más afectados por el alza de precios energéticos por el mayor peso de la industria, por lo que perdieron productividad interna y permitieron a España tratar de cerrar la brecha de productividad.
COMUNIDADES AUTÓNOMAS
La profesora Matilde Mas presentó los primeros resultados de su investigación que analiza la relación entre la productividad y diferentes elementos de bienestar laboral como las empresas que pagan mayores salarios, ofrecen más beneficios o más opción de teletrabajar en las 17 comunidades autónomas.
Cataluña, Comunidad de Madrid, País Vasco y, en menor medida, Navarra, se colocan de manera constante en todas las comparaciones realizadas y muestran que existen una relación entre la productividad de una región y algunos factores, que también incluyen la formación de los ocupados, la formación de los empresarios, el peso de los inmigrantes o el pago de la Seguridad Social por cada nacimiento.
En la media del país se sitúan Aragón, Asturias, Baleares, Cantabria y La Rioja, que varían dependiendo del factor, mientras que el resto de las comunidades autónomas siempre aparecen en la parte baja de la tabla.
Matilde Mas destacó que la mayoría de reformas que se han podido tomar para mejorar la productividad se han llevado a cabo pero falta tiempo para que su impacto se deje notar. Aseguró que la reforma de la FP es la que más puede afectar a medio plazo.
(SERVIMEDIA)
27 Mayo 2024
JMS/clc