Industria

BBVA advierte del impacto negativo de los aranceles a los coches chinos

MADRID
SERVIMEDIA

Los aranceles acordados por la UE a la importación de vehículos eléctricos chinos dañarán el crecimiento del parque de coches menos contaminante en Europa y, lejos del objetivo perseguido con el gravamen, perjudicará a los fabricantes del continente.

Así lo señala el BBVA en su último informe sobre consumo, en el que analiza las causas de que la venta de coches eléctricos puros no crezca en España en consonancia con otros países europeos de referencia.

Los autores del estudio señalan sobre los aranceles a China, que entraron definitivamente en vigor el pasado 30 de octubre, que incrementar los impuestos a los coches del gigante asiático “no contribuirá a acelerar la electrificación del parque”.

Prevén que la accesibilidad al vehículo eléctrico caerá si los fabricantes trasladan a precios finales, total o parcialmente, el aumento de las tarifas, lo que dañará la demanda.

“A costa de proteger la industria doméstica, la subida de los aranceles podría desincentivar la innovación y aplazar las ganancias de eficiencia de los fabricantes europeos”, alerta el BBVA, que teme que “las probables represalias por parte de China podrían tener repercusiones directas sobre el sector e indirectas a través del impacto en el conjunto de la economía”.

DESINCENTIVOS

Las ventas de turismos eléctricos puros han crecido un 9,8% interanual en los nueve primeros meses de 2024, y apenas representan el 5,1% del total, lejos del promedio europe del 13,1 %.

Precio, infraestructura de recarga, autonomía e incertidumbre constituyen los principales desincentivos a la compra de turismos eléctricos, según el BBVA.

Si nada cambia, remarca el banco, la cuota de mercado se situaría en torno al 34% de las matriculaciones en 2035, lejos de lo acordado en el 'Objetivo 55' de la UE.

El informe subraya que el endurecimiento de las metas de reducción de emisiones de CO2 incentivará la electrificación, “pero el incremento de los aranceles a los vehículos eléctricos procedentes de China jugará en contra”.

Para BBVA, el precio es el principal desincentivo a la compra de un vehículo eléctrico. El precio mediano que los compradores potenciales están dispuestos a pagar por un eléctrico puro (BEV) nuevo o de ocasión son 20.000 euros, frente a 18.000 por uno de combustión.

En cuanto a las recargas, España apenas cuenta con 1,2 puntos por cada 1.000 turismos en circulación, lejos de Portugal (1,7) y del promedio europeo (3,0). El 67% de los compradores potenciales declara que la autonomía mínima de un BEV debería superar los 400 km, pero solo el 47% de los 420 modelos disponibles en Europa alcanza ese umbral. Su precio mediano roza los 74.000 euros sin descuentos ni ayudas.

(SERVIMEDIA)
01 Dic 2024
JRN/clc