Salud

La Asociación Española de Familiares y Enfermeros de Wilson reclama recursos que posibiliten el diagnóstico precoz

Madrid
SERVIMEDIA

La Asociación Española de Familiares y Enfermos de Wilson (AEFE) informó este jueves de que en España solo 1.000 personas “están diagnosticadas con la Enfermedad de Wilson”, pero se estima que “la cifra real podría ser de hasta 10.000”, ya que la enfermedad al principio se desarrolla “silenciosamente sin síntomas visibles”, por lo que reclamó recursos y medios que posibiliten el diagnóstico precoz.

Las asociaciones dedicadas a la concienciación y apoyo a pacientes con la Enfermedad de Wilson a nivel mundial acordaron establecer el 6 de diciembre como el día internacional de la enfermedad en honor al nacimiento, en 1878, del doctor Samuel Alexander Kinnier Wilson, el neurólogo británico que describió la enfermedad que lleva su nombre.

La AEFE explicó en un comunicado que para conmemorar este día y promover la concienciación se creó un símbolo, la ‘W’ formada con las manos. “Con este gesto sencillo, pero poderoso”, la asociación busca “visibilizar la enfermedad” abogando por “la importancia de un diagnóstico precoz”. El paciente y presidente de esta entidad, Faustino Giménez Felices, afirmó que la detección temprana y el tratamiento “es crucial para poder llevar una vida normal con la Enfermedad de Wilson".

Es fundamental acudir a especialistas si se sospecha de la enfermedad, ya que cuanto más tiempo se tarde en diagnosticar y tratar, “más cobre se habrá acumulado en los órganos” y más posibilidades hay de “desarrollar síntomas graves", añadió Giménez Felices. Por ello, AEFE Wilson insistió en “la necesidad de incluir pruebas de detección temprana” de la Enfermedad de Wilson en las revisiones médicas rutinarias, especialmente “en la infancia”.

Desde el nacimiento, el organismo de los pacientes con Enfermedad de Wilson “no metaboliza correctamente el cobre presente en los alimentos”, lo que provoca “su acumulación tóxica en órganos vitales”, principalmente el hígado y el cerebro. Esta acumulación, si no se trata, puede causar “daños irreversibles” en el sistema nervioso central y el hígado, manifestándose en síntomas como “cirrosis, fallo hepático, temblores, dificultades en el habla, limitaciones en la movilidad problemas psiquiátricos e incluso la muerte”.

(SERVIMEDIA)
05 Dic 2024
RIM/gja