Clima
El agujero de la capa de ozono en la Antártida vuelve a la normalidad en 2024
- Tras un cuatrienio en el que se cerró durante la segunda quincena de diciembre, según el servicio europeo Copernicus
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El agujero de la capa de ozono sobre la Antártida volvió a la normalidad en 2024 al comenzar a cerrarse a comienzos de diciembre, una época más cercana a la media que en los últimos cuatro años, cuando lo hizo en la segunda mitad de este mes.
El Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS, por sus siglas en inglés), programa de observación de la Tierra financiado por la UE, informó este martes de que el seguimiento casi en tiempo real del agujero de ozono sobre la Antártida muestra que este rompió este año la racha del último cuatrienio al seguir una evolución más típica.
No obstante, empezó a cerrarse a comienzos de diciembre, algo más habitual. Los demás indicadores que se utilizan normalmente para rastrear el agujero de ozono, como el área total, también estuvieron más cerca de la media que en los últimos años.
Cada año, durante la primavera austral, las sustancias que agotan la capa de ozono empiezan a acumularse en la estratosfera sobre el Polo Sur, lo que, junto con la radiación solar, las temperaturas extremadamente frías y las nubes estratosféricas polares, conducen a la formación de un agujero de ozono, esto es, una reducción drástica de la concentración de ozono en la estratosfera.
El agujero de ozono normalmente se cierra a finales de noviembre o primeros de diciembre, cuando aumentan las temperaturas estratosféricas, lo que provoca un cambio en la dirección de los vientos estratosféricos y la ruptura del vórtice polar, que consiste en fuertes vientos que circulan en lo alto de la atmósfera sobre la Antártida y aíslan el aire frío sobre la superficie del Polo Sur.
MÁS TARDE
Este año, el agujero de ozono antártico se formó más tarde de lo normal debido principalmente a la alteración del vórtice polar tras dos episodios repentinos de calentamiento estratosférico en julio.
A medida que el vórtice polar se fue consolidando hasta agosto, la disminución química del ozono estratosférico sobre la Antártida pudo hacer efecto, como ocurre todos los años.
La superficie del agujero de ozono siguió aumentando durante todo septiembre, siguiendo de cerca la media entre 1979 y 2021, y alcanzó su tamaño máximo de 22 millones de kilómetros cuadrados a finales de ese mes.
Esa extensión no solo fue menor que la superficie de 2023 y 2022, cuando el máximo anual superó los 25 millones de kilómetros cuadrados, sino que el pico del año se produjo más tarde que en 2023 y está en línea con la media histórica.
RECUPERACIÓN
Aunque algunos de los agujeros de ozono de los últimos años se caracterizaron por cerrarse más tarde de media, el de 2024 ha sido más típico. El área del agujero de ozono disminuyó de manera constante a lo largo de octubre, en línea con lo normal, pero se estabilizó hasta noviembre con un área aproximada de 10 millones de kilómetros diarios durante el mes.
El vórtice polar se desintegró en la primera semana de diciembre, lo que rápidamente hizo que el cierre del agujero de ozono de 2024 coincidiera con la fecha media entre 1979 y 2021.
“El Protocolo de Montreal y sus posteriores modificaciones han sido muy eficaces a la hora de frenar las emisiones de sustancias que destruyen la capa de ozono, pero todavía hay cierta variabilidad en este proceso debido a la variación natural de las demás variables atmosféricas en juego. Es de esperar que veamos los primeros signos de recuperación del agujero de ozono en las próximas décadas”, indicó Laurence Rouil, directora del CAMS.
(SERVIMEDIA)
10 Dic 2024
MGR/clc