Meteorología

La Aemet precisa que “dana no es sinónimo de lluvias torrenciales catastróficas”

- Subraya que a España llegan “muchas danas” cada año sin efectos importantes

- La RAE incluye ese término en la última actualización del Diccionario de la Lengua Española

MADRID
SERVIMEDIA

El portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo, llamó este jueves a disociar el término dana, que acaba de entrar en el Diccionario de la Lengua Española, con lluvias torrenciales que causan catástrofes.

Del Campo hizo esa precisión en una rueda de prensa telemática en la que presentó las características climáticas del otoño de 2024 y la predicción estacional del próximo invierno.

La Real Academia Española (RAE) dio a conocer el pasado martes una nueva actualización del diccionario con la incorporación de 4.074 novedades, entre adiciones, enmiendas y supresiones de artículos y acepciones.

Una de ellas es la incorporación de dana, que deja de ser el acrónimo de ‘depresión aislada en niveles altos’ para convertirse en una palabra que puede escribirse con minúsculas.

El Diccionario de la Lengua Española define dana como “depresión en niveles altos de la atmósfera, que, aislada de la circulación general atmosférica, se mueve de forma independiente y puede producir grandes perturbaciones con precipitaciones muy intensas”.

“OTROS INGREDIENTES”

El uso de ese término se ha multiplicado tras las lluvias torrenciales acompañadas de inundaciones del pasado 29 de octubre en Valencia y otras provincias, que causaron la muerte de al menos 220 personas.

“Después de lo vivido en Valencia no estaría bien asociar la palabra dana a lluvias torrenciales catastróficas. No siempre es así. De hecho, a nuestro país llegan muchas danas a lo largo del año y los efectos pueden ser muy dispares. Si una dana se sitúa al oeste de la península en verano puede dar lugar a una ola de calor. A veces se sitúa en nuestro entorno y provoca tormentas más o menos normales”, concretó.

Del Campo añadió que hacen falta “otros ingredientes” para que se produzcan las lluvias extraordinarias del pasado 29 de octubre, como la llegada de vientos muy húmedos o la orografía, puesto que las montañas pueden facilitar o no la llegada de tormentas.

“Dana no es sinónimo de lluvias torrenciales catastróficas. Tenemos que pensar que danas llegan muchas a lo largo del año a España y que los efectos son dispares. A veces hay lluvias torrenciales, pero no son debidas a una dana. Tenemos el ejemplo de la borrasca Gloria en el 2020, que era una borrasca y no una dana”, concluyó Del Campo.

(SERVIMEDIA)
12 Dic 2024
MGR/MST/man