Salud

Advierten de que entre el 50% y el 80% de las personas con diabetes presenta también hígado graso como comorbilidad asociada

MADRID
SERVIMEDIA

Médicos internistas han recordado que “la persona con diabetes suma con frecuencia otras comorbilidades que incrementan más aún ese elevado riesgo vascular”, y han advertido de que esto ocurre con patologías como el hígado graso, que está presente entre el 50% y el 80% de los pacientes diabéticos, o la dislipemia.

Así se puso de manifiesto en la decimosexta reunión del Grupo de Diabetes, Obesidad y Nutrición’ de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), que tuvo lugar los pasados 24 y 25 de marzo en el Parador de Córdoba, donde se analizaron las principales novedades diagnósticas y terapéuticas en los campos de estudio del grupo de trabajo; y que contó con la presencia de casi 600 expertos nacionales e internacionales.

También trató temas de relevancia científica, como cardionefroprotección, novedades en la asociación entre diabetes e infección covid-19 o en obesidad y nutrición, temas clásicos de controversias en el ramo como la antiagregación universal en el paciente diabético o el posible papel de la insulinización precoz, toda vez que tuvieron lugar dos mesas conjuntas con los grupos de trabajo de la SEMI, como el de Riesgo Vascular (RV) y el de Insuficiencia Cardíaca y Fibrilación Auricular (‘ICyFA’).

También se celebró una sesión con expertos internacionales de prestigio como la doctora Tina Vilsboll, del Steno Diabetes Center de Copenhague (Dinamarca), quien disertó sobre el presente y futuro de los aGLP1, y se habló de la historia de la diabetes en el reciente centenario que se ha cumplido del desarrollo de la insulina.

En palabras del médico internista del Hospital Universitario La Princesa de Madrid Pedro Pablo Casado, quien también es el nuevo coordinador del Grupo de Diabetes, Obesidad y Nutrición de SEMI, la “diabetes en sí misma es una entidad que implica un elevado riesgo cardiovascular, pero ya en estadios previos, en situaciones de prediabetes, este riesgo ya está incrementado”. Por ello, advirtió de que “la persona con diabetes suma con frecuencia otras comorbilidades que incrementan más aún ese elevado riesgo vascular, como puede ser el hígado graso, entidad presente entre el 50 y el 80% de los pacientes diabéticos según las series, o la dislipemia”.

Por otro lado, durante el transcurso de la reunión también se entregaron premios a los mejores casos clínicos presentados y a los mejores proyectos de investigación en diabetes, y se comentaron importantes novedades implementadas por el grupo de trabajo, como nuevos cursos de formación para Medicina Interna y una aplicación web que, según se reiteró, es de “inmensa utilidad para el internista”.

De igual manera, junto a la infografía sobre abordaje en tres pasos de la obesidad, se presentaron dos infografías sobre el abordaje en tres pasos (nutricional, funcional y estilo de vida) de la desnutrición asociada a la Insuficiencia cardiaca y a la EPOC.

DIABETES Y OBESIDAD

Según datos que recordó la SEMI, se estima que el 33% (entre el 30-35%) de los pacientes que ingresan en Medicina Interna tiene Diabetes tipo 2, aunque el motivo de ingreso no sea la diabetes. Además, se estima que entre el 30% y el 40% de las personas con diabetes que son vistos por médicos internistas presenta obesidad.

En este sentido, la organización resaltó la figura del médico internista como especialista con visión global del paciente, de quien explicó que maneja a la persona con diabetes en el marco del riesgo vascular. Asimismo, puso en valor el correcto control de la diabetes, que es crucial para evitar complicaciones asociadas a esta patología, como la afectación renal, cardíaca o la enfermedad arterial periférica.

Por su parte, casi el 60% de los adultos en Europa viven con pre-obesidad, y en España el 32% de los hombres y el 27% de las mujeres tienen obesidad, de los que el 65% lo es en forma de obesidad abdominal. Y esta obesidad supera el 45% en mayores de 65 años. Todo ello supone alrededor de un 10% de gasto total en salud. La obesidad juega un papel esencial en el desarrollo de enfermedades no transmisibles como la diabetes mellitus tipo 2 (DM2), la hipertensión arterial (HTA), la dislipemia y las enfermedades cardiovasculares, debido al exceso de grasa, fundamentalmente visceral, que se deposita en el organismo.

(SERVIMEDIA)
28 Mar 2022
SDM/gja