El 90% de los jóvenes comete más faltas al escribir en redes sociales

MADRID
SERVIMEDIA

El 88,5% de los jóvenes de entre 14 y 30 años afirman que al escribir en dispositivos móviles no cuidan la elaboración de sus textos y cometen más faltas de ortografía que cuando escriben en otros ámbitos, como los trabajos escolares.

Así lo demuestra un estudio de la Universidad de Alcalá de Henares realizado a partir de 300 encuestas a alumnos de ESO, Bachillerato y los grados en Humanidades, doble grado en Humanidades y Magisterio de Educación Primaria y el grado en Comunicación Audiovisual.

Según sus resultados, en torno al 20% de los estudiantes de la ESO afirman que escriben como hablan, porcentaje que baja al 9% entre los universitarios.

La responsable del estudio y profesora del departamento de Filología, Comunicación y Documentación en la UAH, Silvia Gumiel, apunta que “muchos de ellos tienen la percepción de que están escribiendo bien cuando escriben como hablan y de que escriben correctamente porque no cometen faltas de ortografía”.

“No son conscientes de que la ordenación del discurso no es correcta o de que cometen errores con las reglas de puntuación y acentuación en los dispositivos móviles y eso puede, y de hecho genera, muchos malentendidos en la comunicación”, señaló.

Un ejemplo práctico es que, cuando en WhatsApp se escribe un mensaje como ‘Ana vienes al cine’ y la respuesta es ‘No voy al teatro. A las 8’, más del 63% de los jóvenes interpreta mal la conversación.

Esto se debe a que falta una coma en la frase ‘No, voy al teatro’.

Según Gumiel, “cuando los jóvenes se comunican utilizando dispositivos móviles lo hacen siguiendo las normas del código oral, que se caracteriza porque no está ordenado, utiliza en ocasiones oraciones incompletas, es inmediato en el tiempo y, sobre todo, se ayuda de la prosodia (o entonación) y de elementos extralingüísticos”.

“El problema es que el medio de las redes sociales sigue siendo escrito, por más que intenten cambiar el código, y la falta de entonación y de elementos extralingüísticos hace que inevitablemente se pierda información y se produzcan malentendidos”, explicó la profesora.

Agregó que “cuando los jóvenes alegan que simplemente se están produciendo cambios en la lengua, no están en lo cierto, o al menos no debe servir como excusa para utilizar mal la escritura. Lo que está sucediendo es un cambio en el código, no un cambio en la lengua, y están por ver los problemas que dicho cambio puede causar en la escritura en otros contextos como el periodismo, las novelas y la escritura creativa en general, pero también en la entrega de trabajos escolares o en las cartas de presentación para acceder a un puesto de trabajo”.

(SERVIMEDIA)
03 Oct 2017
AGQ/caa