Dos de cada tres víctimas de ciberacoso son chicas

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Dos tercios de los niños y adolescentes que sufren ciberacoso o 'ciberbullying' en España son chicas, mientras que las víctimas de 'bullying' presencial se reparten al 50% entre chicos y chicas.
Así se deduce del II Estudio sobre Bullying y Ciberbullying en España 2016 de Fundación Mutua Madrileña y Fundación ANAR, presentado este jueves en Madrid y realizado a partir de 50.000 llamadas al teléfono de Fundación ANAR y de un total de 1.207 casos contrastados.
En cuanto a los agresores, el 55,7% de los casos de acoso presencial son protagonizados por varones, un 25% por mujeres y un 18,7% por grupos mixtos.
En cambio, el ciberacoso está dirigido por chicas el 39% de las veces, por chicos el 31,2% y por grupos mixtos el 29,8%.
En rueda de prensa, el director de Programas de Fundación ANAR, Benjamín Ballesteros, explicó que esto demuestra la mayor presencia de los chicos cuando el acoso es físico y de las chicas cuando se ejerce por otros canales.
Apuntó también que el hecho de que los porcentajes superen el 100% se debe a que la mayoría de los agresores acosa en grupo y muchas veces estos grupos son mixtos.
De los 1.207 casos analizados en el informe, 248 son víctimas de ciberacoso, lo que supone un porcentaje del 25%. Esto es, uno de cada cuatro casos de acoso escolar en España es 'ciberbullying', que no obstante suele ir acompañado de acoso presencial, indicó Ballesteros.
Según el estudio, las víctimas de 'bullying' presencial tienen una edad media de 10,9 años (en 2015 la edad media era de 11,6) y esperan un mínimo de 13 meses antes de denunciar el acoso que sufren.
Asimismo, el 53,20% de las víctimas ha sufrido este acoso durante más de un año y un 76,1% dice que lo padece a diario. Además, el 14,2% empezó a sufrir acoso antes de los 7 años (en 2015 eran el 8,4%).
En cuanto al 'ciberbullying', la edad media de quienes lo padecen es algo mayor (13,5 años), ya que “fundamentalmente se lleva a cabo a través del teléfono móvil y de WhatsApp”, y lo sufren durante menos tiempo.
MAYOR CONCIENCIACIÓN
El informe revela un aumento del 87% de los casos denunciados respecto a 2015 y del 240% en relación con 2014.
Para Lorenzo Cooklin, director general de Fundación Mutua Madrileña, esto no implica que “los adolescentes de golpe se hayan vuelto más violentos, sino que existe mayor sensibilidad social y los niños se atreven más a denunciar”.
Esto es consecuencia de que las víctimas cada vez denuncian antes, lo cual resulta “fundamental” de cara a conseguir una detección precoz y evitar las consecuencias tan nefastas desde el punto de vista psicológico que causa el acoso escolar.
Según el estudio, casi el 80% de las víctimas afirma sentir ansiedad, tristeza y miedo, y el 8,4% declara autolesionarse, tener ideas suicidas o incluso haber intentado sin éxito acabar con su vida.
El estudio revela por último que la gravedad de las agresiones ha aumentado, ya que los golpes fuertes y las amenazas han crecido más de un 7 y un 9%, respectivamente, mientras que las ofensas de palabra y los insultos se han reducido.
Como dato positivo, los dos expertos destacaron la mejora en la implicación del resto del grupo contra los acosadores, algo determinante a la hora de que la víctima denuncie.
Si en 2015 solo el 21,1% de los compañeros que presenciaban acoso reaccionaban en apoyo de la víctima, en 2016 ya lo hacía el 51%.
También se ha vuelto más eficaz la respuesta de los colegios, y la satisfacción de las familias también ha aumentado.
En 2015, más del 70% de los padres afirmaban que la respuesta de sus centros no fue la adecuada, porcentaje que se redujo al 53% en 2016.
Finalmente, Ballesteros y Cooklin reclamaron una ley estatal contra la violencia escolar, a fin de dotar de recursos a los centros y de garantizar un protocolo común en todo el territorio.
(SERVIMEDIA)
27 Abr 2017
AGQ/caa