Unicef denuncia que el Sida sigue siendo la segunda causa de mortalidad a nivel mundial en personas de entre 10 y 19 años

MADRID
SERVIMEDIA

El director ejecutivo de Unicef, Anthony Lake, denunció este lunes que a pesar de “todos los maravillosos logros alcanzados el sida sigue siendo la segunda causa de mortalidad a nivel mundial en personas de entre 10 y 19 años y la primera en África”, con motivo de la 21ª Conferencia Internacional sobre el Sida que tiene lugar esta semana en Durban, Sudáfrica.

Unicef informó de que, desde el año 2000, las acciones para prevenir la transmisión de madre a hijo (PTMI) en países con alta prevalencia de VIH/Sida han disminuido la tasa de transmisión en aproximadamente un 70% en todo el mundo y añadió que en los últimos 15 años, los programas de PTMI han evitado 1,6 millones de nuevos casos de infección de VIH en niños en todo el mundo y la provisión de tratamientos antirretrovirales ha salvado a 8,8 millones de personas de todas las edades.

Asimismo, la ONG hizo hincapié en que las niñas son particularmente vulnerables a esta problemática, puesto que representa el 65% de las nuevas infecciones en adolescentes a nivel mundial. Por ejemplo, en África subsahariana se concentra el 70% de las personas que viven en el mundo con VIH y tres de cada cuatro adolescentes infectados de VIH durante 2015 fueron chicas.

Sin embargo, Unicef advierte de que el miedo a un resultado VIH positivo y al estigma social mantiene a muchos jóvenes sin conocimiento de su estado. Entre los adolescentes, sólo el 13% de las niñas y 9% de los niños se hicieron pruebas en el último año.

Lake, después de una visita al Hospital Príncipe Mshiyeni Memorial en la provincia Kwa Zulu Natal, en Sudáfrica, destacó la necesidad urgente de innovación y renovación de la voluntad política para llegar a los niños que siguen quedando atrás.

Por último, Lake aseguró que “el innegable progreso alcanzado en las últimas 3 décadas no significa que la lucha ha terminado” porque “la batalla contra el Sida no terminará hasta que no redoblemos nuestros esfuerzos en prevención y tratamiento, hasta que no alcancemos a los jóvenes a los que se les sigue negando el progreso al que millones ya han tenido acceso y hasta que no desaparezca el estigma y el miedo que lleva a que tantos jóvenes no se hagan las pruebas”.

(SERVIMEDIA)
18 Jul 2016
CJC/gja