Greenpeace entrega en Tenerife ocho millones de firmas para proteger el Ártico

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Un grupo de 18 activistas de Greenpeace entregaron este martes a delegados de la Comisión Ospar (Convenio para la Protección del Medio Marino del Atlántico Nordeste), que se celebra esta semana en Puerto de la Cruz (Santa Cruz de Tenerife), más de ocho millones de firmas de personas que exigen la creación de un santuario en las aguas internacionales del Ártico.
Los activistas portaron 80 cajas en las que estaban impresos los nombres de todos los países del mundo de donde provienen las firmas y entregaron a los delegados una memoria USB en la que estaban recogidas las firmas de las miles personas que han mandado sus razones para salvar el Ártico a través del hashtag #voices4arctic, entre ellas la interpretación al piano de Ludovico Einaudi en pleno Ártico.
"Ocho millones de personas han pedido que se cree un santuario en las aguas internacionales del Ártico y los 50 delegados de los 16 países Ospar pueden convertir este movimiento en una acción real, la protección de 226.000 kilómetros cuadrados“, declaró Pilar Marcos, responsable de la campaña Salvar el Ártico, quien añadió: ”Lamentablemente Noruega, Dinamarca e Islandia están haciendo todo lo que está en su mano para que esta protección no se haga realidad y el próximo viernes 24 puede que no se avance en su protección".
Greenpeace señaló que el ecosistema del Ártico se está calentando más del doble de rápido que cualquier otra región del mundo, su superficie total de hielo marino de verano ha disminuido sustancialmente durante los últimos 30 años y el volumen de hielo marino se ha reducido de manera aún más acentuada.
“Esto significa que más calor se intercambia entre el océano Ártico y la atmósfera circundante y que la capacidad de reflejo del hielo (el conocido como efecto albedo de la superficie) se reduce en una espiral perniciosa. Por otra parte, el deshielo del permafrost está provocando la liberación de gases de efecto invernadero, como el metano que estaba retenido, acelerando más el cambio climático global”, añadió.
Greenpeace indicó que el retroceso del hielo ártico conlleva otros peligros para el océano, como la pesca industrial, el aumento del transporte marítimo y “la explotación de hidrocarburos que ven el espacio hasta ahora inaccesible y virgen del Ártico una región llena de oportunidades”.
“A pesar de estas amenazas y presiones crecientes, este océano frágil y de importancia crítica sigue siendo uno de los menos protegidos en todo el mundo”, apostilló, antes de reiterar que solicita la creación de un santuario en el Ártico, esto es, una zona de alta protección que prohíbe todas las industrias extractivas en las aguas internacionales alrededor del Polo Norte.
(SERVIMEDIA)
21 Jun 2016
MGR/caa