Refugiados. Organizaciones de atención a migrantes esperan un gobierno “operativo” para que España acoja a 19.000 refugiados
- Los jesuitas apelan a la “responsabilidad” de ciudadanía e instituciones ante esta crisis que se tendrá que afrontar "antes o después"
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La red de entidades de la Compañía de Jesús que trabajan con migrantes y refugiados ve “necesario” que España tenga un gobierno “operativo” para reactivar la solidaridad ante la crisis de los refugiados. Pese a que la Unión Europea asignó a España el reparto de 19.000 de los refugiados que han llegado a Italia, Grecia o Hungría, sólo 18 han sido acogidos en el país, que además, según los jesuitas, cuenta con un sistema deficitario.
En Europa, dicen, el clima político y el “miedo” tampoco ayuda a la generosidad, pues de los 160.000 refugiados totales, sólo se han acogido 172. Por ello, les piden que se adecúe el sistema para acoger a esas personas, que “tarde o temprano” se tendrá que hacer en España y se comprometen a “vigilar” y “animar” al nuevo gobierno “para que asuma compromisos”, ante las carencias que estas entidades han detectado en el sistema repleto de “agujeros” y seriamente dañado por los recortes en cooperación internacional que se han producido durante la crisis.
Así lo afirmó Miguel González, coordinador del Servicio Jesuita a Migrantes, uno de los portavoces que participaron este jueves en Madrid en la presentación de la campaña ‘Hospitalidad’. La iniciativa, con el lema ‘Por una cultura de solidaridad e inclusión con las personas migrantes y refugiadas’, apela tanto a los políticos como a la ciudadanía a afrontar “su responsabilidad” en garantizar los derechos de los 200 millones de desplazados que hay en el mundo (el quinto ‘país’ más poblado), de los que 60 millones son desplazados.
REFUGIADOS DE SEGUNDA
Los portavoces de la campaña recordaron que aunque la idea imperante de refugiado que tienen los europeos es la de la población siria, la mayoría de éstos se encuentran desplazados en los países limítrofes. En el caso de quienes solicitan asilo en España subrayaron que “hay refugiados de primera y de segunda” y que también hay un importante número de africanos y que la mayoría no quiere quedarse. Tienen la sensación de que España no es un país de protección”, subrayó Cristina Manzanedo, responsable de Incidencia del Servicio Jesuita a Migrantes.
Del millón de personas migrantes y refugiadas llegadas por mar a Europa en 2015, 3.845 entraron directamente a la península y 10.900 han entrado por Ceuta y Melilla. Estas ciudades son el principal punto de entrada de refugiados a España, recordó Alberto Ares, delegado del sector social de los jesuitas en España, que insistió en que se trata de personas “a las que el derecho internacional tiene que proteger y tienen que ver con nuestra ciudadanía y con nuestra cuota de responsabilidad”. “Ya hemos llorado mucho y es el momento de actuar”, dijo.
COOPERACIÓN IRRENUNCIABLE
Daniel Villanueva, coordinación de Cooperación de los jesuitas en España, habló de la experiencia de los jesuitas con la población migrante y apeló a los políticos a destinar más fondos a la cooperación internacional, algo “irrenunciable”, pues la cuota asignada a España es, en su opinión, “un pedazo razonable” al que se puede responder.
“La ayuda internacional ha sido la más recortada en estos años de crisis que hace dramática la escasez de herramientas para responder a la situación”, insistió.
Según los datos de la Compañía de Jesús, en 2015 hubo 10.000 solicitantes de asilo en España, que aunque tienen derecho a los programas de acogida, alojamiento, asistencia jurídica y aprendizaje de la lengua “hay personas que no acceden a él y que se caen de él, el sistema es muy pequeño”, recordó González.
Los jesuitas también detectan que el principal problema del sistema español está en Ceuta y Melilla, además de que “no está preparado” ni cuantitativa ni cualtitativamente. Se trata de una estructura centralizada, de 2.500 plazas y en concierto con tres organizaciones, por lo que piden “repensar” el funcionamiento del sistema y los plazos de trámite, que en algunos casos se prorrogan durante meses para algunas personas.
En este contexto lanzan la campaña, “una respuesta integral” basada en cuatro líneas de acción: acogida, cooperación internacional, sensibilización contra el racismo y la xenofobia y pidiendo políticas públicas para todas las personas.
(SERVIMEDIA)
14 Ene 2016
AHP/gja