Del zapatazo de Kruschev al “huele a azufre” de Chávez: 70 años de la Asamblea General de la ONU

- Ban Ki-moon afirma que es “un verdadero Parlamento para todos los pueblos”

MADRID
SERVIMEDIA

La Asamblea General de Naciones Unidas ha cumplido 70 años desde que representantes de 51 Estados se reunieran en una sala frente a la Abadía de Westminster (Londres). En este órgano se han producido momentos para la historia, como el zapatazo sobre la mesa del primer ministro soviético Nikita Kruschev, un discurso de Fidel Castro de cuatro horas y media o la acusación lanza por el presidente venezolano Hugo Chávez un día después de que interviniera el líder estadounidense George W. Bush: “Ayer estuvo el diablo aquí. En este mismo lugar huele a azufre todavía”.

Con motivo del 70º aniversario de la Asamblea General, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon señaló este lunes en la famosa sala de reuniones de la sede en Nueva York que este órgano de Naciones Unidas se ha convertido en “un verdadero Parlamento para todos los pueblos”.

“No todas las resoluciones adoptadas por la Asamblea General han sido implementadas de inmediato. Sin embargo, representan la posición común acerca de los problemas más acuciantes de nuestro tiempo. Esas resoluciones cuentan la historia de nuestra determinación, reflejan nuestra convicción de que los países pueden lograr más de forma colectiva de lo que pueden hacer solos”, dijo Ban en su discurso ante el plenario.

La primera sesión de la Asamblea General comenzó el 10 de enero de 1946 en el Westminster Central Hall, frente a la abadía donde se coronan los monarcas inglesas desde 1066. En esa iglesia metodista ya lució el célebre emblema de la ONU: un mapa del mundo visto desde el Polo Norte, flanqueado por guirnaldas de oliva, según señaló Naciones Unidas.

Entonces, la ONU no tenía secretario general ni Consejo de Seguridad. Ahora, los jefes de Estado y de Gobierno de 193 países se reúnen en la emblemática sede de Nueva York cada mes de septiembre, cuando se abren los periodos de sesiones de la Asamblea General. Allí han acudido monarcas, presidentes, papas y primeros ministros, y se han celebrado intervenciones dudosamente memorables.

Así, algo menos de 19 meses después de proclamar el triunfo de la revolución, Fidel Castro pronunció el 26 de septiembre de 1960 uno de los discursos más largos que se recuerdan, de cuatro horas y media.

Pocos días después, el 12 de octubre de 1960, Kruschev, que acostumbraba a golpear con sus puños para pedir la palabra o llamar la atención, golpeó su mesa con uno de sus zapatos cuando el delegado de Filipinas acusó a la URSS de haberse “tragado” a los países de la Europa del este.

OLIVOS Y OVNIS

El 13 de noviembre de 1974, Yasir Arafat, a la sazón presidente de la Organización para la Liberación de Palestina, compareció invitado por el Movimiento de Países No Alineados y ante la desaprobación de Israel. El líder palestino reclamó un estado independiente para su pueblo y concluyó su discurso de la siguiente manera: “Hoy he venido portando una rama de olivo en una mano y el arma de un luchador por la libertad en la otra. No dejen que caiga de mi mano el ramo de olivo”.

En 1977, Eric Gairy, primer ministro de la isla caribeña de Granada, pidió la creación de una agencia para investigaciones sobre ovnis.

El 20 de septiembre de 2006, el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, acudió al atril un día después del líder estadounidense, George W. Bush. Allí, comentó: ““Ayer estuvo el diablo aquí”. Tras santiguarse y estrechar las palmas de las manos como si rezara, miró brevemente hacia arriba y añadió, provocando las risas de algunos de los presentes: “Huele a azufre todavía”.

El líder de Libia, Muammar Gadafi, se estrenó en la Asamblea General de la ONU el 23 de septiembre de 2009, 40 años después de tomar el poder de su país. Prolongó su tiempo asignado de 15 minutos a una hora y 40 minutos, durante el cual rompió una copia de la Carta de la ONU.

(SERVIMEDIA)
11 Ene 2016
MGR/gja