La temperatura del aire en el Ártico llega a su máximo histórico desde 1900
- El aumento térmico obliga a desplazarse a morsas y peces subárticos
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La temperatura media del aire en las zonas terrestres del Ártico entre octubre de 2014 y septiembre de 2015 fue 1,3ºC superior a la media, lo que supone un récord histórico desde que comenzaran los registros en 1900 y 3ºC más que desde el comienzo del siglo XX, según un informe de la agencia estadounidense NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) elaborado por 70 autores de 11 países.
La décima edición del ‘Informe del Ártico’ de la NOAA también constata el aumento de la temperatura de la superficie del mar, la disminución del hielo marino y de la masa helada de Groenlandia, y el cambio de comportamiento de morsas y peces subárticos.
"El Ártico se está calentando dos veces más rápido que otras partes del planeta, lo que tiene repercusiones para la seguridad, el clima y el comercio mundial. El informe de este año demuestra la importancia de la colaboración internacional en programas de observación a largo plazo y sostenidos que proporcionen conocimientos para adoptar decisiones por parte de los ciudadanos, los políticos y la industria", apuntó Rick Spinrad, jefe científico de la NOAA.
El estudio indica que la máxima extensión del hielo marino en el Ártico entre octubre de 2014 y septiembre de 2015 llegó el pasado 25 de febrero, 15 días antes de lo normal y con el valor más bajo desde que se iniciaran los registros en 1979. La extensión mínima, que ha ido disminuyendo a un ritmo del 13,4% por década, ocurrió el 11 de septiembre y fue la cuarta menor de los últimos 36 años.
El hielo de primer año acabarca el 70% de la capa helada ártica el pasado mes de marzo, cuando en la década de los 80 era la mitad y predominaba el hielo más grueso. Cuanto más delgada es la capa, más vulnerable es para derretirse en verano.
CAPA DE NIEVE
Por otro lado, la capa de nieve terrestre en el Ártico fue superior a la media en abril, pero en junio se convirtió en la segunda más baja desde 1967 en América del Norte y partes de Eurasia. Desde 1979, la extensión de la nieve ha ido disminuyendo un 18% por década. La variabilidad de la cubierta de nieve entre abril y junio es importante porque la transición del invierno al verano en esta parte del globo afecta al clima y a los ecosistemas terrestres.
Más de la mitad de la capa de hielo de Groenlandia se derritió, lo que supone la primera fusión significativa desde 2012, y duró entre 30 y 40 días más de lo normal en el oeste, el noroeste y el noreste de esta isla.
Por lo que respecta a la temperatura del océano Ártico, la NOAA señala que la media térmica en las regiones libres de hielo el pasado agosto osciló entre 0ºC y 8ºC en los mares de Chukchi, Barents y Kara, y en el este de la bahía de Baffin (al oeste de Groenlandia). El mar de Chukchi (al noroeste de Alaska) y el este de la bahía de Baffin tienen las mayores tendencias de calentamiento, con incrementos de 0,5ºC por década desde 1982.
El informe indica que la fusión y la disminución del hielo marino durante la primavera provocaron un aumento de la luz solar que llega a las capas superiores del océano, lo que promueve la fotosíntesis y estimula el crecimiento de algas, esto es, diminutas plantas marinas que forman la base de la cadena alimentaria. Así, se observaron floraciones generalizadas y excepcionales de fitoplancton generalizadas en 2015 en los mares del Ártico a lo largo del borde de la superficie continental.
MORSAS Y PECES
Por otra parte, el informe de la NOAA destaca que la disminución de hielo marino está cambiando radicalmente el hábitat de las morsas, que son grandes mamíferos marinos que utilizan tradicionalmente el hielo marino para aparearse, dar a luz a crías y encontrar comida y refugio de tormentas y depredadores.
En los últimos años, un gran número de morsas se han visto obligadas a salir del noroeste de Alaska. Este comportamiento, documentado con medios aéreos, ha creado problemas como el hacinamiento, que ha llevado a estampidas en las que han muerto crías y dificultades para encontrar comida. Por el contrario, las poblaciones de morsas se han beneficiado de una disminución de la caza en los últimos años por medidas de conservación adoptadas por varios países.
Sobre los peces árticos, científicos de Noruega y de Rusia realizaron mediciones anuales del ecosistema del mar de Barents entre 2004 y 2013, en las que encontraron un movimiento hacia el norte de especies de peces subárticas como el bacalao, la gallineta nórdica y la platija americana. Estos nuevos depredadores de agua caliente pueden plantear problemas potenciales a peces árticos más pequeños.
(SERVIMEDIA)
16 Dic 2015
MGR/isp