Cambio climático. El coral y el bacalao y el salmón atlánticos, en peligro de extinción por culpa del calentamiento
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La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) alertó hoy de los “múltiples riesgos” que corren la pesca y la acuicultura mundiales por culpa del cambio climático, y avisó de los graves impactos que sufrirán especies como el krill antártico, los arrecifes de coral, el bacalao del Atlántico norte o el salmón del Atlántico.
En un nuevo informe hecho público hoy, titulado “Implicaciones del cambio climático en la pesca y la acuicultura”, esta agencia de la ONU informó de que la pesca de captura marina “se enfrenta ya a múltiples dificultades” debido a la sobrepesca, la pérdida de hábitats y “una gestión endeble”.
Además, avisa de la “posición particularmente vulnerable” de los pequeños estados insulares en desarrollo, que dependen de la pesca y la acuicultura para más del 50% de su aporte de proteínas animales.
La pesca continental (el 90% de la cual se practica en África y Asia) se encuentra igualmente “en peligro”, lo que supone una amenaza para el suministro de alimentos y los medios de subsistencia de algunas de las poblaciones más pobres del mundo.
"En un período de tiempo rápido", de “pocos años”, el aumento de las temperaturas impactará en la fisiología de los peces, debido a un menor transporte de oxígeno a los tejidos a temperaturas más elevadas.
Esto provocará cambios en la distribución, tanto de las especies de agua dulce como de las especies marinas. La mayoría de estas últimas serán empujadas hacia los polos, con una expansión de las especies de aguas templadas y una contracción de las de agua fría.
Los cambios en la temperatura pueden tener una influencia importante en los ciclos reproductivos del pescado, incluyendo la velocidad a la que alcanzan su madurez sexual, el momento del desove y el tamaño de los huevos.
Las poblaciones que viven en las regiones polares podrían incrementarse con temperaturas más cálidas, mientras que las poblaciones en las regiones ecuatoriales sufrirán un descenso.
PISCICULTURA
La FAO cree que la piscicultura resultará igualmente afectada. Según indica, cerca del 65% de la acuicultura es interior y se concentra sobre todo en las regiones tropicales y subtropicales de Asia, a menudo en las áreas deltaicas de ríos importantes y en los niveles medio a superior de las zonas de mareas. El aumento del nivel del mar durante las próximas décadas incrementará la salinidad de las aguas, “afectando a las piscifactorías”.
Según datos de la FAO, cerca de 520 millones de personas dependen de la pesca y la acuicultura para obtener proteínas e ingresos. Para los 400 millones más pobres, el pescado les aporta la mitad o más de la proteína animal y de los minerales de su dieta.
(SERVIMEDIA)
11 Dic 2009
LLM/jrv