Educación

Un estudio muestra las debilidades y demandas de profesorado y alumnado sobre la enseñanza ‘online’

MADRID
SERVIMEDIA

La enseñanza híbrida que han tenido que mantener las universidades españolas durante los últimos dos años resalta que la virtualidad muestra fortalezas y debilidades en la docencia universitaria, según un estudio liderado por la Universidad de Zaragoza (Unizar) sobre el modo de implementar la docencia híbrida durante el pasado curso académico, 2020/21, en el que han participado también las universidades Rovira i Virgili (Tarragona), de Sevilla, de Jaén, Pontificia Comillas (Madrid) y el CES Don Bosco (Madrid).

La persistencia de la pandemia durante el curso académico 2020/21 llevó a muchas universidades y facultades a la necesidad de abordar una docencia híbrida que combinara la docencia presencial con la docencia virtual, de modo que se favoreciera una reducción de ratios en las aulas que permitiera mantener las distancias de seguridad determinadas por las autoridades sanitarias.

La universidad zaragozana resaltó que, a pesar del esfuerzo que ha supuesto dotar a las aulas de equipos técnicos para la retransmisión en streaming durante el curso 2020/21, a través de este estudio ha detectado dificultades a nivel técnico, como fallos en el sonido, la calidad de la imagen o la conectividad), al tiempo que deja patente la dificultad de atender de igual modo a los estudiantes que se encuentran en el aula como a aquellos que están siguiendo la clase ‘online’.

La recogida de datos para el estudio se realizó entre los meses de mayo y septiembre. Para el caso concreto de los estudiantes, se les hizo llegar telemáticamente un cuestionario de preguntas abiertas; mientras que la participación del profesorado, entre los que se diferenció entre función única de docencia y profesorado con funciones de gestión, se llevó a cabo mediante grupos de discusión por videoconferencia.

Así, del estudio se desprende que la enseñanza híbrida ha demostrado un margen de mejora en el alumnado, en el profesorado y en la institución universitaria. De hecho, todos los agentes participantes coincidieron en señalar la evaluación como el principal elemento de mejora, debiendo reflexionar sobre el modo en el que la docencia virtual afecta al rendimiento académico de los estudiantes universitarios, que debe entenderse no solo como el resultado reflejado en las calificaciones finales, sino como el grado de adquisición de competencias, conocimientos y recursos que conformen el perfil profesional del futuro egresado.

SISTEMA HÍBRIDO

La ventaja que más señalaron los encuestados fue la ruptura de la dimensión espacial, en el sentido en que se puede llevar un seguimiento de las clases incluso si no se puede asistir presencialmente. De esta manera, se apreció de forma muy positiva el esfuerzo económico que supuso incorporar en las diferentes aulas equipamiento tecnológico para poder realizar una retransmisión en directo de las diferentes sesiones, a lo que se añade que, en ocasiones, pudieran grabarse las clases, como una forma de dar respuesta a la necesidad de acudir a ellas de los estudiantes que no podían hacerlo de forma síncrona.

Por otro lado, la principal dificultad que reportaron tanto estudiantes como profesorado es la falta de implicación por parte del grupo participante de forma virtual, que en muchos casos se ha relacionado con el modo en el que se ha impartido la docencia híbrida, que en muchas ocasiones no ha distado mucho de la docencia presencial tradicional.

Por esta razón, los estudiantes reportaron una generalizada sensación de dificultad para el mantenimiento de la atención y del seguimiento a través de las pantallas.

Por su parte, el profesorado manifestó una sensación de sobrecarga y de no llegar adecuadamente a los estudiantes en su proceso de construcción del conocimiento.

“No es de extrañar, por tanto, una de las conclusiones principales del estudio, la impresión compartida por todos los participantes de haber afectado de forma negativa al proceso formativo”, explicaron desde la Universidad de Zaragoza, destacando la especial dificultad en aquellas asignaturas con un marcado carácter práctico como son los talleres, laboratorios o prácticas.

(SERVIMEDIA)
28 Dic 2021
SDM/gja