Consumo navideño

Ser mujer, estudiante y tener trabajo aumenta la posibilidad de sufrir adicción a las compras y “ser sensible” puede “predecirla”

- Según un estudio de la Universidad de Granada que alerta de que las compras compulsivas son “tan graves” como la droga en una de cada diez personas

MADRID
SERVIMEDIA

Ser mujer, estudiante y tener un trabajo aumenta las posibilidades de sufrir adicción a las compras navideñas, una patología, la de las compras compulsivas, que resulta “tan grave” como el alcoholismo o la drogadicción en una de cada diez personas. Además, ciertas características de la personalidad, como ser “sensible” o “poco amable”, ayudan a “predecir” la aparición de adicción a las compras.

Así lo refleja el estudio ‘Propuesta y validación de un test para evaluar adicción a compras’, coordinado por la catedrática del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Facultad de Psicología de la Universidad de Granada Francisca López Torrecillas, que se ha basado en una encuesta a una muestra de 968 residentes en la ciudad de Granada y cuyo estudio de campo se realizó entre enero de 2017 y diciembre de 2019, según precisó la autora principal a Servimedia.

López Torrecillas puntualizó que todos los participantes cumplimentaron el Test Addiction Shopping (TAS), diseñado para esta investigación con la colaboración de tres expertos en psicología clínica, psicología educativa y psicometría que ayudaron en aspectos de redacción, comprensión, claridad y coherencia en las definiciones de los criterios.

Tras la construcción de la herramienta, se realizó un estudio piloto utilizando el TAS y se recopilaron datos de una muestra “heterogénea” de pequeño tamaño con el fin de representar el grupo objetivo relacionado con las personas investigadas y, según la autora, se esperaba que los individuos en el grupo de estudio expresaran sus “sentimientos, ideas y actitudes” hacia el comportamiento de compras.

Finalmente, se determinó que la escala tendría 13 ítems que los investigadores pensaban que estaban “relacionados” con la compra de alta frecuencia, pasar más de cuatro horas diarias comprando, afrontar emociones negativas o problemas, sentirse mejor, presentar nerviosismo extremo y comportamiento agresivo ante la privación de esta actividad así como deterioro progresivo en la escuela o el trabajo, incluidos los problemas sociales, económicos y familiares, la autopercepción y el deterioro de las percepciones sociales.

PRUEBA DE PERSONALIDAD

Asimismo, el equipo de López Torrecillas, integrado también por los investigadores Lucas Muñoz e Ignacio Martin, utilizó el 16PF-5, una prueba de personalidad de opción múltiple de 185 ítems que mide la personalidad normal en sujetos mayores de 16 años y que se puede emplear en entornos clínicos y de asesoramiento, entornos laborales y profesionales, así como entornos de investigación y educación.

Tiene dieciséis escalas de factores primarios -calidez, razonamiento, estabilidad emocional, dominio, vivacidad, conciencia de las reglas, audacia social, sensibilidad, vigilancia, abstracción, privacidad, aprensión, apertura al cambio, autosuficiencia, perfeccionismo y tensión-, que se combinan para crear los cinco factores globales de extraversión, ansiedad, dureza, independencia y autocontrol.

A partir de ahí, los investigadores encontraron cuatro componentes que resultan “clave” para el diagnóstico de una patología de adicción a compras o compra compulsiva, como son el síndrome de abstinencia, definido como la ocurrencia de emociones o efectos físicos desagradables en el cese de compras; la pérdida de control, entendida cuando la persona afectada intenta sin éxito reducir la actividad de compra; la tolerancia o tendencia a aumentar el tiempo dedicado a las compras y la necesidad “incontrolada” de querer comprar.

Junto a ello, observaron que la adicción a las compras “depende de la personalidad”, según la investigadora, que apuntó que ciertas características de personalidad, como ser sensible o amable, predicen la aparición de esos cuatro criterios que “componen la adicción a las compras”.

CRITERIOS

A este respecto, puntualizó que el síndrome de abstinencia, que incluye sentimientos que van desde el malestar hasta la indisposición psicosomática, se relaciona “de manera directa” con la sensibilidad y la tensión, entendida como “probabilidad de dejarse llevar por la impulsividad, la urgencia del tiempo e impaciencia”.

El segundo criterio, la pérdida de control o capacidad reducida para regular y controlar el comportamiento de uno e intento sin éxito de reducir la actividad de compra, se relaciona con las variables de razonamiento, conciencia de las reglas, sensibilidad, tenacidad y “dureza mental”, típica de los individuos que no están “abiertos” a “otros puntos de vista, a nuevas experiencias o a personas inusuales”.

El tercer criterio es la tolerancia o tendencia a aumentar el tiempo dedicado a las compras y está relacionado positivamente con la variable ausencia de calidez o falta de amabilidad hacia los demás y el cuarto criterio indicado por los investigadores de la UGR es el “ansia por algo”, que se relaciona con las variables calidez, razonamiento, aprensión -ausencia de seguridad en uno mismo o de inseguridad- y perfeccionismo -autodisciplina exagerada-.

La catedrática de la UGR advirtió de que comprar “puede llegar a ser patológico, con consecuencias muy negativas para el sujeto” y aseguró que la publicidad y el adelanto de las rebajas “no ayudan en absoluto a solucionar el problema de la adicción a las compras navideñas”.
“Es más, enganchan cada vez a un mayor número de personas, por lo que es necesario realizar un control administrativo, como ya se ha empezado a hacer con el tema de la anorexia”, resolvió.

(SERVIMEDIA)
25 Dic 2021
MJR/gja