Salud mental

El Marañón detecta un aumento de ingresos de menores por intento de suicidio o trastornos alimentarios

-Ofrece recomendaciones a los padres ante un aumento de trastornos de salud mental en niños y adolescentes derivados de la pandemia

MADRID
SERVIMEDIA

El Hospital General Universitario Gregorio Marañón ha detectado “en los últimos meses” un incremento de los ingresos de menores por ideación y tentativas de suicidio y por trastornos de la conducta alimentaria, fundamentalmente anorexia nerviosa, en paralelo a un aumento de trastornos graves de salud mental en niños y adolescentes de entre 10 y 18 años.

Una de las causas de este crecimiento de la incidencia de problemas de salud mental en los jóvenes fue el confinamiento unido a las restricciones impuestas por la pandemia, que coincidieron con un “momento evolutivo especialmente sensible”, según precisó en un comunicado el director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental de este centro, Celso Arango, quien subrayó que es a esta edad “cuando comienzan a tomar decisiones, a sentirse autónomos, proyectarse en el futuro o depender de las relaciones sociales para su desarrollo”.

“Además, se tiende a pensar en estas edades que mucho de lo que sucede es irreversible en el tiempo y esta situación ha supuesto una enorme cicatriz en esta población que ha visto restringida su capacidad de decidir sobre su futuro”, agregó, convencido de que un número “creciente” de menores “han sentido desesperanza, tienen dificultad para encontrar sentido a su vida, verbalizan ideas de muerte, se vuelven más inseguros, tristes, ansiosos, impulsivos, se autolesionan o dejan de comer porque es la única forma en la que sienten que tienen control
sobre su cuerpo”.
Con respecto a la detección temprana de cualquier problema de salud mental, Arango advirtió a los padres de que, si perciben que sus hijos sufren cambios de comportamiento, una mayor irritabilidad, tristeza, susceptibilidad, aislamiento, alteraciones del sueño y de la alimentación, preocupación excesiva por su imagen física, sensación de desesperanza, entre otros síntomas, es importante que estén “muy pendientes” y pidan cita con su pediatra o médico de atención primaria para que, en caso necesario, les pueda derivar a atención especializada con el fin de que la situación “no se cronifique en el tiempo”.
Por lo que se refiere al suicidio, la segunda causa de muerte en población infantojuvenil sólo por detrás de los accidentes, el doctor defendió que se puede “prevenir” y recordó que hasta en más del 95% estos casos están relacionados con el trastorno mental. Puntualizó que la manifestación de los menores de quitarse la vida o preguntar sobre la muerte “es un síntoma más de un trastorno mental de base”, por lo que insistió en la urgencia de que los familiares “estén atentos a estas señales”.

TRASTORNOS ALIMENTARIOS
En cuanto al aumento de los trastornos de la conducta alimentaria, los especialistas coinciden en que ha sido “muy importante” tras la pandemia y Arango llamó a “actuar y pedir ayuda” cuando se detecta que un menor “deja de comer, pierde peso rápidamente, que alrededor de las comidas tiene una conducta extraña, que desaparece después de comer, que hace un ejercicio excesivo, que se preocupa por las calorías o que se provoca vómitos”, convencido de que, “cuanto antes sea tratado, mejor será su pronóstico”.

En la misma línea, la psiquiatra de la Unidad de Ingreso de Adolescentes de este instituto, María Dolores Picouto, aseveró que la detección temprana y la prevención “son muy importantes”, por lo que urgió a “fomentar” la relación y la comunicación con la familia, consciente de que “protege frente a enfermedades mentales en menores”.
“Es clave que los niños y adolescentes realicen actividades en familia y que se sientan apoyados, pero también deben tener límites claros”, agregó, al tiempo que aconsejó “cuidar las rutinas a todos los niveles”, citando como ejemplos la importancia de dormir entre nueve y 10 horas diarias a estas edades, seguir una dieta saludable y variada, sin saltarse comidas y hacer ejercicio físico.
A juicio de los expertos, las amistades también “juegan un papel muy importante" en la adolescencia y ya desde la infancia es “fundamental” que los niños aprendan a desarrollar habilidades para mantener relaciones interpersonales basadas en el respeto mutuo y evitar el aislamiento. Junto a ello, exhortaron a “educar” a niños y adolescentes en el uso “responsable y seguro” de Internet, las redes sociales y los videojuegos con el fin de que su “impacto” sea “positivo” para su desarrollo.

ENFERMERA ESPECIALISTA
Con el objetivo de mejorar la atención de los niños y adolescentes que acuden por alguna urgencia relacionada con la salud mental, el Hospital Gregorio Marañón ha puesto en marcha, de forma pionera en España, la figura de la enfermera especialista en salud mental en el Servicio de Urgencias Pediátricas.
Cuando los menores llegan allí, lo más importante es “crear un espacio de seguridad y realizar un abordaje integral e integrado del paciente y de la familia”, según aseguró Julio González, enfermero especialista en salud mental y que cada día atiende a los pacientes y a sus familias. “Quitamos el estigma de la salud mental y empezamos a trabajar desde el minuto uno en un programa de alternativas”, explicó, para a continuación, instar a los jóvenes “que no se sienten bien” a que pidan ayuda, dado que, según su criterio, “cuando uno es capaz de expresar lo que les está pasando, aunque no lo comprenda, ya empieza su camino hacia la mejora y eso es importante”.

(SERVIMEDIA)
06 Oct 2021
MJR/gja/clc