Indultos
Casado avisa de que la cesión de Sánchez con los indultos sólo provocará “frustración”

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El líder del Partido Popular, Pablo Casado, advirtió este jueves de que las “cesiones” a los independentistas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con los indultos a los condenados por el ‘procés’ “sólo van a traer frustración en el futuro”. Además, estimó que “lo peor de todo” es que “ni siquiera” aprecia “convicción” en esta propuesta, sino “una estrategia para permanecer más tiempo en el poder”.
Así se pronunció el líder de la oposición al intervenir en la XXXVI Reunión del Cercle d’Economia de Barcelona, desde donde enfatizó que “Cataluña no tiene un problema de democracia”, sino “un problema de cumplimiento de la ley”. Se afanó a la hora de transmitir que “la ley es la que garantiza la convivencia” y en avisar de que “no podemos aceptar que se hable de la justicia como revancha” o “de la Constitución como venganza”.
“No podemos aceptar que se hable de una sentencia de un tribunal democrático como castigo, no podemos aceptar que se hable de dar un golpe a la legalidad como magnanimidad” o que se diga que “la ruptura de la igualdad entre españoles puede ser convivencia” y que “la ruptura de la unidad nacional puede ser concordia”, trasladó el presidente del PP.
Casado defendió que la sublimación de la concordia fue la Constitución, como la sublimación del diálogo es la ley “en los cauces que marcan las democracias” y “con la representación de la soberanía en los parlamentos”. “Se habla de indultos sin que conste arrepentimiento, se habla de indultos cuando se amenaza con la reincidencia, cuando el Ministerio Fiscal tiene 12 informas en contra y cuando el tribunal sentenciador dice que no se pueden conceder”, censuró.
Se preguntó a continuación si la concesión de estos indultos "no va a generar más frustración en el futuro”. “Si hay una persona que no los pide, que dice que va a reincidir, que dice que sólo es el inicio para reclamar la amnistía y la autodeterminación, esos esfuerzos inútiles acaban produciendo melancolía”, aseveró parafraseando a Ortega y Gasset.
En este punto, el líder de la oposición quiso hablar directamente de autodeterminación y recordó que “sólo” hay una Constitución en el mundo, la de Bolivia, que la permite. Partió de la premisa de que no es aceptable que “los sentimientos sean fuente de derecho” y se preguntó quién es el que tiene derecho a decidir, sobre qué y para qué.
“Hay quien dice que los catalanes tienen derecho a decidir sobre el resto de la configuración de España, y yo me pregunto quién es catalán”, si el que ha nacido en Cataluña, el que paga impuestos en esta tierra, está empadronado en la misma, o el que tiene un hijo o un padre catalán, planteó. “¿Contamos los apellidos catalanes?”, insistió.
Ahondando en esta cuestión, preguntó qué es lo que se decide: “¿Se decide que Cataluña puede no ser parte de España? ¿O se puede decidir que Barcelona no quiere ser parte de Cataluña? ¿O que Badalona prefiere no ser parte de la provincia de Barcelona?”, planteó. Al detenerse en el “para qué se decide”, se remitió al grado de autogobierno de las comunidades en España, “quizás sólo comparable con los estados federales alemanes”.
Casado determinó que “en Cataluña no hay un problema de que no hayamos votado” y remarcó que “no hay un derecho a que decidan por uno”. Tras hacer estas consideraciones, aseguró que existe una alternativa para el futuro y que pasa por ocuparse de los problemas reales de los catalanes, puesto que “sólo trabajando juntos y en una misma dirección podremos resolver aquellas cuestiones que afectan al día a día de los catalanes”.
NO CONFRONTACIÓN
En esta línea, avisó de que “el nacionalismo es insaciable” y quiso dejar claro que “jamás” hará nada “en contra de Cataluña”. “Yo quiero a Cataluña y quiero que recupere la prosperidad, que las empresas vuelvan, todas las que se han ido, estén donde estén, y que no haya más confrontación en la calle”, subrayó el presidente de los populares.
“Pero no haciendo cesiones que al final sólo van a traer frustración en el futuro”, reiteró Casado en este discurso en el que hizo un llamamiento continuo a actuar dentro de la ley porque “cuando alguien ha dicho que al margen de la ley lo más importante son los votos se ha dado lugar a los regímenes más terribles de nuestra historia”. “Y no hay democracia sin ley” porque “la ley es la que nos ampara dentro de una democracia”, se reafirmó.
Defendió aquí que el PP tiene “un plan sugestivo de vida en común para Cataluña” y que la convivencia “tiene que venir del diálogo entre todos”. Recalcó que diría lo mismo si estuviera hablando en Cartagena o si tuviera que conversar con un partido que pide la escisión de León de Castilla y León. “No es una cuestión de ir contra Cataluña, es una cuestión de ir a favor de todos los catalanes”, indicó.
Además, opinó que “lo peor de todo” es que ni siquiera aprecia “convicción” en quien propone ahora indultar a los líderes independentistas catalanes condenados por su participación en el ‘procés’. “Lo que veo es una estrategia para permanecer más tiempo en el poder” porque “quienes ahora proponen esto rodeados de adjetivos y buenas intenciones hace apenas dos años de forma solemne y firme decían lo contrario", deploró.
En su caso, enfatizó que sigue en el mismo punto, “pidiendo una libertad y una legalidad sin ira”, además de intentar “construir una Cataluña para todos”. “Mi obligación para gobernar España es ser útil a Cataluña”, especificó Casado, anticipando que no dejará de aportar soluciones a los problemas “reales” del día a día de los catalanes.
Casado hizo estas reflexiones tras hablar del momento de crisis económica que afronta España después de una “grave pandemia” que “no ha sido simétrica” y no ha afectado por igual a todos los países. Por ello, determinó que “necesitamos hacer un plan de choque por la competitividad” y “necesitamos no retrasar más reformas fiscales que a las empresas les permitan tener más capacidad de crecer”.
Habló, asimismo, de un plan para reducir la burocracia y apostar por la flexibilidad en el mercado laboral “no derogando la reforma laboral que fue un éxito”. Igualmente, reafirmó su apuesta por una formación de calidad y no por leyes que “dicen que se puede pasar de curso con asignaturas suspensas y que se va a evaluar la madurez del alumno”.
“DESFIBRILACIÓN”
Casado propuso “una auténtica desfibrilación de una economía que está sufriendo unos estragos en las clases medias y trabajadoras con seis millones de personas desempleadas, entre parados, autónomos sin actividad, personas acogidas a un ERTE y personas que ni siquiera están en búsqueda activa de empleo pero a las que les gustaría encontrar un puesto de trabajo”.
En este análisis económico de las necesidades de España, se detuvo en el caso concreto de Cataluña y en sus ideas para “salir de una dinámica que dura demasiados años de parálisis, enfrentamiento y pérdida de competitividad y atractivo”. Recordó su petición de un nuevo modelo de financiación autonómica y su propuesta de hace runa reforma fiscal especial para Cataluña con la supresión de los 15 tributos propios de esta autonomía.
También apoyó la ampliación del aeropuerto de Barcelona para eliminar cualquier barrera, dinamizar el turismo y el sector económico, además de intensificar el Corredor Mediterráneo, los accesos al puerto, la infraestructura museística y que la capital catalana se convierta en el “Silicon Valley del sur de Europa”.
“Queremos garantizar la seguridad jurídica y un marco legal que asegure la convivencia y el cumplimiento de la ley”, remachó el presidente de los populares.
(SERVIMEDIA)
17 Jun 2021
MFN/gja/nbc