Energía

Los combustibles fósiles mantienen el 80% del consumo mundial de energía desde hace una década

- REN21 lamenta la "brecha alarmante" entre objetivos y acciones sobre renovables

MADRID
SERVIMEDIA

La participación de los combustibles fósiles en la combinación energética total del mundo es tan alta como hace una década (alrededor de un 80%) y la de las energías renovables apenas ha aumentado ligeramente.

Así se recoge en el ‘Informe sobre la situación mundial de las energías renovables 2021’, publicado este martes por REN21, una red internacional de expertos de energía renovable que aglutina a gobiernos, ONG, asociaciones industriales, científicos y académicos bajo los auspicios del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).

El informe indica que la participación de los combustibles fósiles supuso el 80,3% del consumo final de energía en el mundo en 2009, porcentaje que apenas se alteró hasta el 80,2% en 2019, mientras que la de las energías renovables ha pasado del 8,7% al 11,2% en esos años.

El año 2020 pudo ser un año de cambio radical en medio del freno económico por la pandemia de la Covid-19 y de un descenso de un 4% en la demanda de energía primaria. Pese a esta caída histórica, sólo cinco miembros del G-20 -el club de los mayores contaminadores del planeta- lucharon por alcanzar sus objetivos de renovables (Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y UE), mientras que los otros 15 ni siquiera tenían un objetivo, pese a los beneficios de las energías limpias en términos de salud, clima y creación de empleo, con lo que hay una "brecha alarmante" entre objetivos y acciones sobre renovables según el informe.

"Estamos despertando a la amarga realidad de que las promesas de la política climática durante los últimos 10 años han sido en su mayoría palabras vacías. La participación de los combustibles fósiles en el consumo de energía final no se ha movido ni un centímetro", apuntó Rana Adib, directora ejecutiva de REN21, que añadió: "Eliminarlos gradualmente y hacer de las energías renovables la nueva norma son las acciones más sólidas que podemos tomar".

COMPROMISOS

Los combustibles fósiles son responsables del cambio climático y también contribuyen en gran medida a la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Su transición a las energías renovables es un paso necesario y hacer de éstas la norma no es una cuestión de tecnología o costes, pues casi toda la nueva capacidad de energía es renovable, según el informe.

Así, en 2020 se agregaron más de 256 GW en el ámbito mundial, lo que supone casi un 30% más respecto al récord anterior. En más regiones, incluidas partes de China, la UE, la India y Estados Unidos, ahora es más barato construir nuevas plantas fotovoltaicas eólicas o solares que operar las centrales eléctricas de carbón existentes y ese progreso podría repetirse en todos los demás sectores.

El informe señala que el año pasado una ola de compromisos más fuertes de acción sobre la crisis climática, lo que incluye objetivos de emisiones netas de carbono cero por parte de China, Japón y Corea del Sur.

Junto con los anuncios de financiación para una recuperación económica verde, lo que lleva el gasto público a niveles más altos que el Plan Marshall tras la Segunda Guerra Mundial, esto debería haber hecho de 2020 el año en que el mundo presionó el botón de reinicio para la economía climática global y las energías renovables, pero, en lugar de impulsar la transformación, los paquetes de recuperación proporcionan seis veces más inversión en combustibles fósiles que en energías renovables.

"Desafortunadamente, la dura lección de la pandemia es que la mayoría de los gobiernos no aprovecharon la oportunidad única para reducir aún más la contaminación por carbono y romper la resistencia de los predominantes de combustibles fósiles. Lo que cuenta para ellos son las ganancias corporativas, ni el clima ni la salud de las personas", indicó Stephan Singer, asesor senior de CAN International.

A este respecto, Adib indicó: "Los gobiernos no sólo deben apoyar las energías renovables y desmantelar rápidamente la capacidad de combustibles fósiles; también deben hacer del consumo de energía renovable un indicador de rendimiento clave para cada actividad económica, cada presupuesto y cada compra pública".

ESPAÑA

Según el informe, España generó un 28% de su electricidad con energía solar y eólica en 2020, con lo que ocupó el sexto lugar mundial sólo por detrás de de Dinamarca, Uruguay, Irlanda, Alemania y Grecia.

En términos de nuevas adiciones de capacidad en la UE, España fue el tercer país en energía solar fotovoltaica (2,8 GW) y el segundo en capacidad de energía eólica (1,7 GW) agregada en 2020.

El mercado español de calefacción solar térmica cayó un 10% en 2020, aunque todavía ocupa el tercer lugar en la UE-27 con 131 MWth por detrás de Alemania (450) y Grecia (213) y por delante de Polonia (113) e Italia (86).

Por séptimo año consecutivo, España no incorporó ninguna nueva capacidad de energía termosolar por concentración en 2020, aunque se mantuvo como líder mundial en términos de capacidad instalada con 2,3 GW, seguida de Estados Unidos.

Además del Reino Unido, España batió récords de generación solar a principios de año para alcanzar una cuarta parte de la demanda de electricidad, debido en gran parte a la nueva capacidad, así como a una mayor producción resultante de un aire más limpio durante los cierres por el coronavirus.

La participación de España de energía renovable en el consumo total de energía final fue de alrededor de un 18%. En comparación con los miembros del G-20, España ocupa el sexto lugar después de Brasil, Canadá, UE, Italia, Alemania y Francia, y no estaba en camino de alcanzar su objetivo de cuota de energías renovables en el consumo total de energía final que se había fijado (23%).

(SERVIMEDIA)
15 Jun 2021
MGR/gja