Tóxicos

Los endocrinólogos europeos piden la reducción de sustancias tóxicas en productos de uso común

MADRID
SERVIMEDIA

La Sociedad Europea de Endocrinología (SEE) ha pedido la reducción de sustancias tóxicas presentes en alimentos, cosméticos, textiles y otros productos de uso común, por lo que ha presentado un Libro Blanco centrado en la prevención de enfermedades ligadas al sistema hormonal.

En este Libro Blanco, la SEE denunció que una serie de sustancias químicas, a las que se expone de forma cotidiana la población, están “contribuyendo de forma sustancial” a la aparición de enfermedades que pueden padecer las personas a lo largo de su vida, con un coste de cientos de miles de millones de euros al año.

Por eso, pidió a las autoridades que adopten medidas para reducir la exposición humana a estos químicos tan perjudiciales, y puso el foco en las deficiencias de los procedimientos por los que se evalúan y autorizan estas sustancias.

A este respecto, el responsable de Hogar sin Tóxicos, Carlos de Prada, aseguró que "las autoridades deben escuchar de una vez la voz de la ciencia. Se trata de un informe de extraordinaria importancia en el que los expertos europeos en la materia nos están alertando con toda claridad sobre la seria amenaza que para la salud supone la exposición cotidiana de millones de personas a estas sustancias. Sin embargo, las autoridades llevan mucho tiempo haciendo caso omiso de informes como este, que no es el primero en el que los endocrinos, no solo a escala europea, sino también a nivel mundial, se han expresado con tal contundencia".

Un total de 45 sociedades científicas, entre ellas la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) suscribieron un documento en el que se explica que estos productos químicos son los llamados disruptores endocrinos que "son sustancias que imitan, bloquean o interfieren con las hormonas en el sistema endocrino del cuerpo" y que se encuentran en artículos de consumo diario, incluidos detergentes, retardadores de llama, aditivos alimentarios, juguetes para niños, filtros solares, textiles, jabones antibacterianos, cosméticos, botellas de plástico, latas de conserva de metal, o pesticidas.

Sustancias que, según advirtieron los endocrinólogos, pueden tener efectos a muy bajas concentraciones, y a las que podemos exponernos a través del aire, el agua, la piel o incluso a través de la placenta o la leche materna en el caso de los niños.

(SERVIMEDIA)
02 Jun 2021
ABG/clc