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Economía

El Gobierno rebaja al 6,5% el crecimiento previsto este año frente al 7,2-9,8% previo y espera recuperar dicho empuje en 2022 con alzas del 7%

- Mejora el pronóstico de paro gracias a la tracción del mercado laboral y confía en cerrar el año en el “entorno del 15%” frente al 16,8% estimado antes

MADRID
SERVIMEDIA

El Gobierno rebajó este viernes al 6,5% la previsión de crecimiento de la economía para este año por el freno en la actividad con la tercera ola de la pandemia y el impacto en el consumo de la borrasca Filomena, que “retrasará un trimestre la recuperación”, pero confía que el empuje “se trasladará” al próximo ejercicio y la economía rebote entonces un 7%, confirmado así su previsión de que el PIB prepandemia se alcance “a finales” del 2022.

Así lo anunció este viernes la vicepresidenta segunda del Ejecutivo y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, durante una rueda de prensa convocada para compartir las proyecciones que enviará a Bruselas con el plan de recuperación el próximo día 30 y la próxima semana presentará el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso.

El pronóstico del 6,5% enfrenta con la expansión del 7,2% que el Ejecutivo había previsto en otoño pasado de exclusivamente manera tendencial y que, según estimó por entonces, podría ampliarse hasta alcanzar un 9,8% con la ejecución de los proyectos financiados con recurso a los fondos Europeo, que este año estimaban alcanzar los 27.000 millones de euros.

Calviño justificó que aquellos números se hicieron cuando la economía “acababa de cerrar un primer trimestre, el tercero, con un crecimiento superior al 17%” y después “la coyuntura en España y de los principales países de nuestro entorno ha estado marcada por la segunda y, sobre todo, la tercera ola de la pandemia”.

“Como siempre decimos, salud y economía van de la mano y, de hecho, el principal determinante de la evolución económica es en ese momento, el ritmo de vacunación y la situación sanitaria”, subrayó, indicando que a tercera ola ha tenido además “mayor repercusión que la segunda”, sobre todo, por las mayores restricciones en “nuestros principales socios comerciales como Alemania, Reino Unido, Portugal, Francia o Italia”, que ha afectado al comercio, y a lo que hay que sumar el impacto en el consumo de la borrasca Filomena.

La derivada es que la recuperación, que empezó en el segundo semestre del 2020, “se ha ralentizado en este inicio de 2021 con un primer trimestre por debajo de lo que esperábamos en octubre”, admitió. Sin embargo, remarcó que “el saldo global del crecimiento previsto para el período 2021 2022 se mantiene confirmándose el patrón de V asimétrica”, con una estimación “prudente”, “realista” y “muy alineada” con la de organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o la Airef, y se mantiene el escenario de recuperar el PIB previo a la crisis sanitaria “a finales del 2022”, “aterrizando en 2024 en la senda de crecimiento previa a la pandemia y con un entorno una tasa de crecimiento potencial superior al 2%”

Asimismo confirmó la idea de que los fondos europeos añadirán alrededor “aproximadamente un 2% de media en el periodo”, pero admitió que “puede ser un poco menor para este ejercicio en comparación con la previsión anterior y mayor en el próximo ejercicio” porque se ha tenido un primer trimestre menos positivo, “y todo eso retrasa, digamos, un trimestre, la recuperación de la actividad económica y con ello también las inversiones públicas y privadas que se iban a ir movilizando en el curso del año”.

Para los ejercicios siguientes, el pronóstico del Gobierno es que la marcha de la economía vaya convergiendo hacia su crecimiento potencial con un alza del 3,5% en 2023 y del 2,1% para el ejercicio 2024.

SE RETRASA LA RECUPERACIÓN

La corrección a la baja sigue la estela de varios organismos y servicios de estudios, nacionales e internacionales, que también han revisado sus pronósticos por el Covid. El Banco de España prevé, en concreto, un avance del 6% del PIB en su escenario central, ocho décimas menos que en sus anteriores proyecciones; el panel de Funcas, efectuado con proyecciones de diferentes casas de análisis y servicios de estudios, rebajó su previsión de crecimiento para este año en cuatro décimas, hasta el 5,9%, y prevé un crecimiento del 5,6% el próximo ejercicio.

En contrapartida, el FMI ha mejorado su pronóstico esta misma semana elevando su previsión de crecimiento para España del 5,9 al 6,4% este año, situándolo en cabeza de las economías avanzadas junto a Estados Unidos, y ratificando que avanzará otro 4,7% durante el año 2022.

En las últimas proyecciones oficiales, formuladas en octubre pasado por el Ejecutivo cuando presentó los Proyectos de Presupuestos Generales del Estado, el Gobierno también confiaba que la tasa de paro descendería también del 17,1% al 16,9% y el déficit del 11,3 al 7,7%. Sin embargo, el peso de la deuda se mantendría aún en el 115,5% por la conjunción de las mayores emisiones realizadas para financiar las políticas sociales, sanitarias y económicas.

Calviño no quiso entrar a dar datos fiscales o de déficit, emplazando a su desglose posterior por parte de la titular de Hacienda cuando se presente el Plan en Bruselas, pero sí indicó que el nuevo escenario mejora dichas proyecciones en materia de empleo y ahora se prevé que el paro “bajará ligeramente este año hasta el entorno del 15% y seguirá en una senda descendente en los años siguientes” y “lo mismo sucede con los ingresos fiscales”, gracias al cierre de 2020 “mejor que nuestras previsiones”.

La vicepresidenta económica apuntó que las proyecciones tienen un componente de incertidumbre que dependerá, pudiendo variar de forma positiva o con correcciones, de cuatro variables claves, siendo la principal la evolución de la vacunación, y donde el Gobierno confía en alcanzar el 70% de la población o 33 millones de personas inmunizadas “a finales del verano”.

Al respecto recordó que la revisión se hace en un contexto donde también se ha rebajado a la baja el crecimiento previsto este año en la eurozona desde el 5% al “entorno del 4%, apuntando que el segundo factor que “marcará la evolución económica” es el sector exterior y “que se mantenga la estabilidad financiera a nivel global”. A su juicio, es “fundamental mantener la coordinación de políticas monetarias y fiscales a nivel global”, recordando que los grandes organismos ya han expresado la necesidad de garantizar el apoyo a los sectores más afectados y ayudar a los países más vulnerables.

El tercer condicionante “que determinará la capacidad de recuperación de nuestra economía es la estabilidad financiera y el posible lastre que se derive de un daño estructural por la larga duración de la pandemia sobre el tejido productivo y el empleo”, agregó, poniendo en valor el paquete de medidas desplegadas por el Gobierno como los ERTE.

Y el cuarto y último factor “esencial” para impulsar el crecimiento y la creación de empleo será la puesta en marcha del plan de recuperación, transformación y resiliencia, con un ambicioso plan de inversiones, según resumió, remarcando que las medidas ya desplegadas han permitido “evitar una caída de la actividad superior al 25% en 2020 y la destrucción de más de tres millones de puestos de trabajo”. Junto a dicho plan, agregó, “hemos de lograr una recuperación fuerte y un proceso de transformación que aumente el crecimiento potencial a medio plazo”.

Entre los factores que podrían ayudar a una mejora apuntó los planes de estímulo como los desplegados por países como Estados Unidos, que “podría impactar de forma positiva en nuestros mercados de exportación y por tanto en el crecimiento económico de España”, o que las restricciones a la movilidad internacionales se retiren antes de lo previsto si la vacuna avanza mejor de lo previsto y contribuya a mejorar las exportaciones aún más.

En cuanto a la pregunta directa de si pecaron de optimistas con las previsiones de octubre, que elevaban el crecimiento al 7,2% por empuje propio y al 9,8% con los fondos europeos, Calviño defendió que en el Gobierno siempre son “tremendamente prudentes a la hora de hacer las previsiones económicas”, y al hacer dicha presentación ya señalaron “claramente cuáles eran los factores que podían determinar la evolución en un sentido o en otro a partir de esas previsiones en los próximos meses”.

“Señalamos también que nos encontrábamos en un momento de extraordinaria incertidumbre. Y eso es lo que explica que haya habido revisiones más importantes, no solo por parte del Gobierno, sino de todos los analistas y organismos nacionales e internacionales a lo largo de todo este último año y en este momento”, agregó.

El plan del Gobierno es que la inversión pública ligada a los planes de recuperación y los fondos europeos “empiece a llegar a la economía a partir del segundo trimestre del año”, una vez se envíe el plan a Bruselas este mes de abril y esperando que su aprobación sea definitiva en junio, “para que lo que son los recursos comunitarios empiecen a subir hacia nuestra economía y tengan el impacto fiscal, digamos, sobre sobre nuestro déficit público de la contabilidad” en “la segunda parte del año”.

(SERVIMEDIA)
09 Abr 2021
ECR/gja