Inmigración
Los hoteles canarios albergan aún a más de 1.700 migrantes, pero “estarán todos libres a final de mes”
- Escrivá anuncia que en marzo terminará su reubicación en las nuevas plazas, dentro del Plan Canarias
- Defiende "las condiciones de vida" en los campamentos
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Entre 1.700 y 1.800 migrantes que entraron en Canarias de forma irregular permanecen alojados en hoteles del archipiélago, aunque “a finales de mes” todos estarán ya albergados en instalaciones de la administración.
Así lo anunció este jueves en el Senado el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, en referencia a la implantación del Plan Canarias. Según explicó, llegó a haber más de 8.000 personas alojadas en los hoteles, que “estaban cerrados” a causa de las restricciones originadas por la pandemia y cuyos propietarios “quisieron colaborar con nosotros”.
“Ahora quedan algo más de 1.700, en torno al 20%, pero a finales de mes” todos habrán sido ya recolocados en las plazas habilitadas por el Gobierno dentro de dicho plan. “Los hoteles quedarán libres”, listos “ojalá para recibir turistas”, subrayó el ministro.
En esta línea, Escrivá destacó que en 2020 Canarias recibió más de 23.000 entradas irregulares, que el Gobierno afrontó con “menos de 1.000 plazas de acogida”. Por este motivo, “buscamos soluciones de emergencia y también soluciones estables, a fin de evitar las mismas tensiones en el futuro”.
La recolocación de migrantes en hoteles fue una alternativa de emergencia, explicó, al igual que los campamentos levantados de forma temporal. Al mismo tiempo, “empezamos a trabajar en procesos de repatriación, la flexibilización del conjunto del sistema y la ampliación de nuestras capacidades de acogida”.
Escrivá destacó que desde noviembre se han habilitado 6.000 plazas en seis centros repartidos entre Gran Canaria, Tenerife y Fuerteventura, que sumadas a las 800 que ya existían supondrán las 7.000 prometidas. ”Hemos dado también más fluidez al conjunto del sistema”, prosiguió, y “aquellas personas más vulnerables han sido distribuidas por centros de toda la Península”.
Finalmente, el ministro quiso recalcar que la puesta en marcha del Plan Canarias “ha supuesto actividad económica” en las islas. Además de la activación de los hoteles, “hemos trabajado con 86 empresas” en la planificación y construcción de los nuevos centros, en los que además trabajarán más de 700 personas, casi todas de la zona", concluyó.
DEFIENDE LOS CAMPAMENTOS
En cuanto a las condiciones de vida en los campamentos, reconoció que “por supuesto que hay tiendas de campaña”, pero “es que esto es normal en los campos de refugiados, sobre todo cuando hablamos de instalaciones temporales”. “Lo contrario sería un despilfarro del dinero público”.
En su opinión, “muchas de las personas que están llegando a Canarias son retornables, y debemos enfocarnos con ese prisma”. En este sentido, pidió tener en cuenta que las fronteras han estado cerradas durante meses, por lo que “los procesos de devolución fueron suspendidos”. Al mismo tiempo, se ordenó vaciar los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), recordó.
Con todo, señaló que "los procesos de repatriación ya se han retomado", aunque "no al ritmo que nos gustaría".
Escrivá sí quiso dejar claro que, aunque temporales, los campamentos levantados en Canarias cumplen los estándares de máxima calidad establecidos por la Oficina Europea de Asilo (EASO), que “trabaja con nosotros" para verificarlo. "Claro que hay tiendas, yo las he visto, pero les aseguro que las carpas reúnen las mejores condiciones posibles”, insistió.
DESCENSO PAULATINO
Asimismo, destacó que el número de personas atendidas por el sistema Nacional de Acogida ha descendido en los últimos meses. En la actualidad son menos de 7.000, cuando llegamos a ser unas 11.000, declaró.
Apuntó que, del mismo modo, el Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI) de Melilla ha reducido su ocupación en un 40%. "Cuando llegamos en 2018, nos encontramos con 2.000 personas, cuando su capacidad máxima es de 800 plazas”. Ahora se rondarán los 1.200 internos, lo que supone un descenso del 40%.
El ministro subrayó cómo la pandemia ha disparado la inmigración irregular, y resaltó “la dificultad" de gestionar este fenómeno sin “ningún dispositivo ni normativa adecuada”. A su juicio, la Ley de Extranjería de 2001 “resulta anticuada” y “no permite prever ninguna situación”, ya que fue aprobada en un momento en que España apenas recibía inmigración.
En ese sentido, adelantó que “dentro de unos días saldrá a consulta pública” el reglamento que la desarrolla, y que contendrá una nueva regulación sobre los jóvenes migrantes extutelados, aunque la intención declarada del ministro es lograr que se apruebe una nueva ley.
(SERVIMEDIA)
18 Mar 2021
AGQ/clc