Clima

Greenpeace ve más sombras que luces tras cinco años del Acuerdo de París

MADRID
SERVIMEDIA

Este sábado se cumplen cinco años de la adopción del Acuerdo de París, el primer tratado universal de lucha contra el cambio climático, y Greenpeace afirma que en ese tiempo se han llevado a cabo "compromisos insuficientes" para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar el calentamiento global.

El Acuerdo de París marcó el punto de partida para el abandono de los combustibles fósiles y, con él, 197 países asumieron el compromiso de sumar esfuerzos para limitar a 1,5ºC el aumento de la temperatura global con respecto a la época preindustrial. Cinco años después, el balance es "negativo", según Greenpeace, porque, aunque varios de los países firmantes han asegurado su descarbonización a largo plazo (2050 o 2060), todavía están lejos de la drástica reducción de las emisiones necesaria en la próxima década para evitar los peores impactos del cambio climático, tal y como afirma la ciencia.

Con motivo del quinto aniversario del Acuerdo de París, este sábado se celebrará una Cumbre sobre la Ambición Climática impulsada por la ONU y Reino Unido (país que este año iba a ser anfitrión de la Cumbre del Clima). A ella sólo están invitados los países que presenten nuevos compromisos de lucha contra el cambio climático.

Juan Pablo Osornio, responsable de Global Climate Politics en Greenpeace International, apuntó este miércoles en una rueda de prensa telemática que se espera que representantes de 70 a 80 gobiernos participen en ese evento, con las ausencias más notables de Estados Unidos, aunque el presidente electo de ese país, Joe Biden, se ha comprometido a descarbonizar el país, así como Australia, Brasil y Rusia (que habitualmente muestran poco interés ante la crisis climática).

Por el contrario, Osornio destacó que ese año se han producido movimientos climáticos interesantes en China (que, por primera vez, no esperó a la UE y se comprometió a descarbonizarse en 2060), lo que desencadenó anuncios similares posteriores en Japón y Corea del Sur.

Para Osornio, la ciencia ha generalizado el objetivo del calentamiento global de 1,5ºC como temperatura límite a evitar tras la era preindustrial, ya que antes del Acuerdo de París esa meta estaba en 2ºC.

Osornio apuntó que la recuperación verde tras el coronavirus creará "muchos empleos y actividad económica", y que la inversión en combustibles fósiles no ayudará a la recuperación. "¿En serio vamos a darle más dinero a la gente que ha sido la principal responsable de ponernos en peligro? No tiene lógica que, en medio de una pandemia, estemos invirtiendo para la siguiente crisis global dándole dinero al sector del petróleo y gas. Es una inversión perdida", concluyó.

POCA ATENCIÓN

Greenpeace apunta en un dossier que, aunque algunos planes de recuperación por la Covid-19 apoyan parcialmente la acción climática, la mayoría de los países o grupos de países ha prestado poca atención a la actual emergencia climática. Entre los que sí lo han hecho destacan China (en septiembre anunció que alcanzaría la neutralidad climática en 2060) y la UE, en la que el clima tiene un cierto peso en el plan de recuperación tras el coronavirus y que contará próximamente con la primera Ley Climática Europea.

Los jefes de Estado y de Gobierno se reunirán este jueves y este viernes en Bruselas (Bélgica) para celebrar el Consejo Europeo en el que deben acordar un aumento del objetivo de reducción de emisiones de la UE para 2030, tal y como exige el Acuerdo de París. El pasado octubre, la Eurocámara aprobó elevar la reducción de las emisiones hasta el 60% en 2030, pero la Comisión Europea pretende cambiar el modo en que se contabilizan las emisiones de forma que, en vez de mostrar una reducción real (como hasta ahora), por primera vez haga referencia a las emisiones netas, es decir, incluyendo los sumideros naturales de carbono y otras posibles falsas soluciones como la captura de carbono o los biocarburantes.

ESPAÑA

Por otro lado, la responsable de la campaña de Cambio Climático de Greenpeace España, Tatiana Nuño, apuntó que el Gobierno español está dando "pasos en la buena dirección" al crear una Vicepresidencia para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, impulsar una Ley de Cambio Climático y Transición Energética o declarar la emergencia climática y ambiental, pero lamentó que apueste por una reducción de las emisiones de un 23% en 2030 respecto a las de 1990. "Estamos muy lejos de alinearnos con las recomendaciones científicas y las capacidades que tenemos como país para reducir las emisiones mucho más drásticamente", añadió.

Además, criticó que el Gobierno adopte "políticas que favorecen la continuidad de los combustibles fósiles", como mantener la bonificación al diésel (algo que quiso eliminar a través de los Presupuestos Generales del Estado para 2021, pero finalmente ha descartado hacerlo), la "falta de compromiso" contra la contaminación del aire y el "rescate" de la aviación con fondos a algunas empresas.

Los países más vulnerables y los menos desarrollados serán probablemente los que el próximo sábado presenten compromisos más firmes en materia climática junto con China, la UE y Reino Unido. Todavía se desconocen los compromisos que adquirirán los países de ingresos medios como Sudáfrica, México e Indonesia, en los que no hay grandes expectativas.

Greenpeace espera poco o nada de Australia, Rusia y Brasil, cuyos dirigentes siguen anteponiendo los intereses de la industria contaminante a sus obligaciones para con la comunidad mundial, incluso cuando los incendios forestales destruyen sus paisajes vírgenes y expulsan a las comunidades de sus hogares.

(SERVIMEDIA)
09 Dic 2020
MGR/clc