VIH
La Felgtb pide “liderazgo político y compromiso económico” para garantizar la atención a personas con VIH
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El coordinador del grupo de VIH de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (Felgtb), Juan Diego Ramos, demandó este lunes “liderazgo político y compromiso económico” para garantizar la “sostenibilidad” de la atención a las personas con VIH así como la “implicación de todos” para evitar un “retroceso” en dicha respuesta.
Así lo exigió en el transcurso de un encuentro organizado con motivo de la conmemoración, este martes, del Día Mundial de la Lucha contra el Sida y en el que subrayó que la pandemia se está “cebando” con las poblaciones más vulnerables, entre las que citó a transexuales, trabajadores del sexo, migrantes o personas sin hogar.
Ramos insistió en que se precisan “políticas específicas” de prevención y de atención a la población LGTB, consciente de que la federación, con sus servicios y programas “mermados” por la crisis, “no va a poder atender a estas personas”.
DIAGNÓSTICOS TARDÍOS
A causa de la pandemia, la Felgtb ha detectado que se están dando “diagnósticos tardíos” y, según su coordinador del grupo de VIH, “se está llegando tarde” en su derivación al especialista, con el retraso que esto supone para el inicio del tratamiento que permita a estos pacientes convertirse en “indetectables”.
En este punto, reivindicó una mejor atención telemática, así como una dispensación domiciliaria de la medicación y denunció que el tratamiento de profilaxis postexposición se haya dejado de dispensar “en muchas comunidades autónomas”.
También, que se hayan cerrado centros de diagnóstico públicos y que hayan tenido que ser las entidades del tercer sector las que han ofrecido a pie de calle pruebas rápidas y se hayan “reinventado” para ayudar a estas personas a acceder a los servicios más básicos, por lo que reivindicó su papel “imprescindible” a la hora de articular la respuesta ante el VIH.
DISCRIMINACIÓN Y ESTIGMA
A lo largo del encuentro, varias personas con VIH compartieron su experiencia y lamentaron la “discriminación y estigma” que todavía sufre este colectivo, también en el ámbito laboral.
De este modo, Eva, trans y migrante con VIH, criticó que, en su caso, pasaron seis meses desde la detección hasta que pudo “tomar la primera pastilla” y rechazó cómo, por el mero hecho de ser extranjera y trans “te ven de forma diferente, desde el minuto cero” en el caso de las entrevistas de trabajo.
En ello coincidió Jeni, diagnosticada hace un año y ocho meses y quien aseguró que, a la hora de buscar un empleo, “no te califican ni consideran el nivel de habilidades que tienes”, por lo que estas personas siempre sienten “discriminación o menosprecio de una u otra forma”.
En la misma línea, Miriam reconoció que siempre aceptó su diagnóstico “con mucha filosofía”, si bien en el ámbito laboral, y a pesar de tener una carga viral nula, se ha encontrado con que, “en alguna ocasión”, sus empleadores no tuvieron en cuenta su trabajo ni su valía y la discriminaron sólo por ser mujer trans.
Finalmente, Ana Rosa llamó a “visibilizar” a estas personas y recordó cómo, tras ser diagnosticada en 1992, y una vez vencido “el temor y la incertidumbre” de aceptar y comunicar su situación, comenzó a involucrarse en la labor que realizan las asociaciones que trabajan con personas con VIH y la experiencia le resultó “enriquecedora” y fue para ella como “una vacuna” contra la infección.
(SERVIMEDIA)
30 Nov 2020
MJR/gja