Medio ambiente
El 81% de los hábitats de la UE están en mal estado de conservación
- Y el 63% de las especies, según la Agencia Europea de Medio Ambiente (Aema)
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La gran mayoría de los hábitats (81%) y de las especies (63%) de la Unión Europea presentan un estado de conservación deficiente o malo debido fundamentalmente a prácticas agrícolas y forestales insostenibles, la expansión urbana y la contaminación.
Así se recoge en el informe ‘Estado de la naturaleza en la UE’, publicado este lunes por la Agencia Europea de Medio Ambiente (Aema). Ese estudio se dio a conocer de forma simultánea a otro de la Comisión Europea, en el que se describen los avances realizados sobre los objetivos previstos en la legislación comunitaria en materia de protección de la naturaleza.
El deterioro de la biodiversidad en UE amenaza la supervivencia de miles de hábitats y especies animales y la Aema advierte de que la naturaleza se encuentra en un declive y grave y continuado en la Unión Europea porque ocho de cada diez hábitats están en un mal estado de conservación y la mayoría de las especies protegidas se enfrentan a un futuro incierto salvo que se adopten medidas urgentes para revertir esa situación.
El informe, que abarca de 2013 a 2018, indica que los países siguen sin aplicar en su totalidad las directivas de protección de la naturaleza y demás legislación en materia medioambiental de la UE.
Con respecto al informe anterior (de 2007 a 2012), aumenta tanto el mal estado de conservación de los hábitats del 77% al 81% como de las especies, en este caso del 60% al 63%.
HÁBITATS
Sólo un 15 % de los hábitats de la UE están en buen estado de conservación y el 81% presenta un panorama deficiente o malo. Pastizales, dunas y tremedales, turberas y pantanos muestran marcadas tendencias de deterioro, mientras que los bosques registran las tendencias de mejora más importantes. En comparación con el periodo de informe anterior (de 2008-2012), el porcentaje de hábitats que presentan un mal estado de conservación ha aumentado un 6%.
Por lo que respecta a las especies, siguen en declive las aves que tienen una estrecha relación con la agricultura; los peces de agua dulce presentan la proporción más elevada (38%) de mal estado de conservación, debido principalmente a los cambios en las masas y el caudal de las aguas y a las instalaciones hidroeléctricas.
ESPECIES
Un 47% de las 463 especies ornitológicas de la UE presentan un buen estado, lo que representa un 5 % menos que durante el último periodo de informe anterior. La proporción de aves en estado malo o deficiente ha aumentado un 7% en los seis últimos años, hasta alcanzar un 39%.
A escala nacional, alrededor del 50% de las tendencias de mejora de la población tienen que ver con los humedales y las aves marinas para los que se han designado lugares de la red Natura 2000, como el tarro canelo o el arao aliblanco.
Las aves altriciales, como la grulla y el milano real, son las que mayores tendencias de mejora de la población muestran. Esto se debe a la aplicación de prácticas de protección o recuperación de hábitats y a la mejora de los conocimientos, el control y la sensibilización.
Alrededor de una cuarta parte de las especies presentan un buen estado de conservación a escala de la UE, lo que constituye un incremento del 4% en comparación con el periodo de informe anterior. Los reptiles y las plantas vasculares, como la lagartija italiana, la culebra de herradura, la agrimonia pilosa o la genciana amarilla, cuentan con la mayor proporción de buen estado de conservación (35%).
AVANCES
El informe de la Aema revela algunos avances positivos. Por ejemplo, el número y la superficie de lugares protegidos en la red Natura 2000 han aumentado en los últimos años y la UE cumplió los objetivos mundiales de biodiversidad, con la protección de alrededor de un 18% de su superficie terrestre y casi un 10% de su superficie marina.
Sin embargo, los progresos generales realizados no bastan para cumplir los objetivos de la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad hasta 2020. La mayoría de las especies y los hábitats protegidos presentan un estado de conservación deficiente o malo, y muchas de ellas siguen deteriorándose De los tres grupos principales estudiados, los hábitats y las aves se encuentran muy a la zaga, mientras que el grupo de especies no aviares está próximo a cumplir su objetivo.
El comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevicius, afirmó que esta nueva evaluación es “la revisión de la naturaleza más completa jamás realizada en la UE. “Seguimos perdiendo nuestro sistema de supervivencia. Hasta un 81 % de los hábitats de la UE se encuentra en mal estado y entre los más deteriorados se cuentan las turberas, los pastizales y las dunas. Debemos cumplir urgentemente con los compromisos establecidos en la nueva Estrategia de la Unión sobre la Biodiversidad para revertir este declive en beneficio de la naturaleza, las personas, el clima y la economía”, añadió.
Por su parte, el director ejecutivo de la Aema, Hans Bruyninckx, indicó que “la protección de la salud y la resiliencia de la naturaleza de Europa y el bienestar de sus ciudadanos exige cambios fundamentales en la forma de producir y consumir los alimentos, gestionar y usar los bosques y construir las ciudades”.
“Estas iniciativas deben ir acompañadas de una mejora en la aplicación y la ejecución de las políticas en materia de conservación, un mayor hincapié en la recuperación de la naturaleza, y una acción por el clima cada vez más ambiciosa, especialmente en el sector del transporte y la energía”, añadió.
PRINCIPALES AMENAZAS
La agricultura intensiva, la expansión urbana y actividades forestales insostenibles constituyen las principales presiones para los hábitats y las especies, según la Aema. La contaminación del aire, el agua y el suelo también afecta a los hábitats, al igual que la sobreexplotación de los animales mediante la recolección ilegal y las actividades de caza y pesca insostenibles.
A estas amenazas se suman las alteraciones de los ríos y lagos, como las presas y la captación de aguas, las especies exóticas invasoras y el cambio climático. El abandono de terrenos agrícolas contribuye al declive continuado de hábitats seminaturales, como los pastizales, y sus especies, como las mariposas y las aves ligadas a medios agrícolas.
(SERVIMEDIA)
19 Oct 2020
MGR/mjg