Presupuestos

Montero comprende que Podemos debe sentirse “cómodo” con los Presupuestos

- Asegura que el Gobierno negociará "como un todo" y elogia a Ciudadanos por haber "dado muestras de estar por encima de los intereses partidistas"

MADRID
SERVIMEDIA

La portavoz del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, admitió este martes que las dos fuerzas políticas coaligadas en el Ejecutivo, PSOE y Unidas Podemos, “se tienen que sentir razonablemente cómodas” con los Presupuestos que se aprueben, aunque a la vez recordó que, ante la necesidad de otros apoyos parlamentarios, “ese óptimo tendremos que ser capaces de modularlo” y de “encontrar caminos de encuentro para este presupuesto progresista” con los otros grupos que “tienen que aportar”.

Lo hizo en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde se le preguntó varias veces por la relación con Podemos, cuyos portavoces, Rafael Mayoral e Isa Serra, dijeron el viernes que el PSOE sabía que no podía contar con su apoyo si los negociaba con Ciudadanos pero luego rebajaron su posición a que dicha negociación se realice a partir de un borrador de Presupuestos consensuado por los dos partidos en el Gobierno.

Esta posición es la que explica la reunión de esta tarde entre la ministra de Hacienda y el secretario de Economía de Podemos, Nacho Álvarez. Un encuentro que servirá, según ella, para “avanzar en la coordinación de la elaboración de los Presupuestos”. Más allá de la reunión anunciada para hoy, avanzó que las “reuniones de coordinación en el interior del Gobierno se celebrarán con absoluta normalidad en lo sucesivo”, ya en privado.

La portavoz puntualizó que ella ya habló antes del desplante del viernes con los ministerios de Unidas Podemos, y que esta tarde se verán “los rasgos más importantes que componen el Presupuesto”, de los que enumeró tres bloques: fiscalidad, funcionamiento ordinario de las instituciones y los fondos europeos.

Y remarcó dos aseveraciones. Primero, que el Gobierno negociará “con todos los grupos políticos que no se han autoexcluido” del tema, y, segundo, que éstos “no son los presupuestos del departamento de Hacienda ni de la ministra de Hacienda, se aprueban por el Gobierno”.

“El Gobierno trabaja como un todo”, enfatizó más tarde, asegurando que, pese a la polémica, el Consejo de Ministros se había desarrollado en “un ambiente normal y distendido”, y aseguró que todos los ministros son “conscientes de la importancia de lo que tenemos entre manos”, unos Presupuestos que, dio por supuesto, es uno de los proyectos legislativos que “requieren más trabajo” en un Gobierno de coalición.

DESCONFIANZA "RAZONABLE"

Incluso, Montero se mostró comprensiva con las exigencias de su socio de gobierno al calificar de “razonable” que los partidos, “incluido Unidas Podemos, muestren su desconfianza" dado que, como el PSOE, están más en “la centralidad” y por tanto pueden pactar con distintas fuerzas a la vez.

En este sentido admitió que las dos fuerzas políticas que forman el Gobierno de coalición “se tienen que sentir razonablemente cómodas” con los Presupuestos, aunque a la vez “ese óptimo tendremos que ser capaces de modularlo” y de “encontrar caminos de encuentro para este presupuesto progresista” con los otros grupos que “tienen que aportar”.

Montero concretó esa modulación señalando que, por un lado, “un Gobierno progresista va a hacer unas cuentas progresistas” y será “absolutamente riguroso en ir cerrando las brechas de desigualdad” que “se podrían agudizar” en la crisis actual, para que “nadie se quede atrás”; pero, por otro, también va a “impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo” y “acompañar al tejido empresarial”, además de ir “en línea con las transformaciones que se impulsan desde Europa”.

Más en concreto, pareció descartar subidas de impuestos a las empresas al subrayar que “la fiscalidad se tendrá que modular y adaptar el momento del ciclo económico” y emplazar a que “tenemos toda la legislatura” para “ir implantando” una “agenda fiscal progresista” de manera que “permita consolidar el crecimiento”.

Preguntada después por la némesis de Podemos, con cuya presidenta, Inés Arrimadas, se reunirá mañana por la tarde el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la portavoz dijo confiar en “ese interés general que defiende Ciudadanos por encima de las cuestiones anecdóticas”, como si habrá miembros de Podemos en la mesa de negociación con ellos.

“Ciudadanos ha dado muestras de estar por encima de los intereses partidistas y de la rumorología”, elogió, si bien dejó abierta la puerta a que ambas formaciones no se sienten en la misma mesa al comentar que “las estrategias de negociación también se acuerdan con las fuerzas políticas” implicadas en cada caso.

Sea como fuere, la portavoz se conjuró: “Vamos a hacer unas cuentas que vayan a lo que los ciudadanos necesitan y estoy convencida de que eso es compatible con unos Presupuestos pactados con Ciudadanos”.

ESQUERRA REPUBLICANA

Finalmente, sobre la incompatibilidad entre Cs y ERC, Montero también declaró que “el hecho de trabajar con Ciudadanos no implica que no vayamos a hablar con ERC. Por nuestra parte no será”. Eso sí, reprochó a los independentistas que para apoyar los Presupuestos pongan sobre la mesa cuestiones que no tienen nada que ver con éstos, en alusión a la autodeterminación de Cataluña y la amnistía de los presos.

Cuando se le preguntó si estas reivindicaciones se pueden considerar líneas rojas, optó por despejar: "Prefiero hablar de puntos de encuentro que de líneas rojas. Me gustaría hablar con ERC de esos puntos de encuentro y prefiero hablar de eso que de líneas rojas que se separan del sentir general de los ciudadanos que quieren unidad".

Antes de las preguntas, Montero ya quiso dedicar parte de su intervención inicial de la rueda de prensa a las iniciativas que tiene previstas el Gobierno para esta semana, “cargada de citas políticas” desde la conferencia que pronunció ayer el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ante grandes empresas, y que continuará con sus reuniones de mañana con el presidente del PP, Pablo Casado, y la mencionada Arrimadas; el jueves por la mañana con el PNV y ERC y, telemáticamente ya por la tarde, con otros grupos parlamentarios.

La portavoz insistió en que este Gobierno va a seguir lanzando un llamamiento al “concurso de todos” frente a la pandemia y a “una respuesta cualitativamente distinta a la que tradicionalmente ha dado la política, aparcando nuestras diferencias ideológicas” para una “despolitización” que permita “buscar el común denominador” entre las fuerzas políticas.

“De nada sirven las palabras huecas, frases que pueden resultar muy sonoras”, avisó, si no se concretan en políticas para los ciudadanos. “Este virus no entiende de ideologías”, enfatizó, y trató de disuadir a “aquéllos que quieran sacar tajada política” de la situación, advirtiéndoles de que “están malgastando el tiempo y mandando un mensaje equívoco a los ciudadanos”. No obstante, no perdió ocasión de reprochar al PP que siga “bloqueando” la renovación del CGPJ y de recriminarle que “no hay derecho” a que porfíe en él.

Montero reiteró la tesis habitual del Gobierno de que con los Presupuestos prorrogados desde 2018 “es imposible canalizar los nuevos proyectos y garantizar que la desigualdad va disminuyendo”. Las cuentas públicas, recordó, son el vehículo concreto que tienen los gobiernos para llevar a cabo sus políticas y, en el caso de éstas, también para “vehiculizar los fondos europeos” aprobados por la UE para mitigar el impacto del coronavirus, que depararán 140.000 millones para España y constituirán en sí mismos “un canal transformador”.

Por tanto, “lo importante es arrimar el hombro”, y desde esa exhortación Sánchez va a “pulsar la disponibilidad de los diferentes grupos para impulsar el proyecto de Presupuestos”, desde la premisa de que la mayoría de la que dispone el Gobierno “le obliga a hablar con todas las fuerzas políticas”.

(SERVIMEDIA)
01 Sep 2020
KRT/PAI