Infancia
Unicef alerta de que 6.000 niños pueden morir cada día por el deterioro de los sistemas sanitarios en países pobres a causa de la Covid-19
- Unicef pide ayudas urgentes para mantener los servicios básicos de salud y nutrición
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Al menos 6.000 niños podrían morir al día por causas prevenibles el próximo medio año si no se toman medidas para evitar que la crisis del coronavirus siga debilitando los sistemas sanitarios y los servicios de salud infantil.
Así lo alertó este miércoles Unicef, según datos facilitados por la Escuela Johns Hopkins Bloomberg de Salud Pública, publicados hoy en la revista 'The Lancet Global Health'. El estudio, que toma como base el peor de tres supuestos de 118 países de ingresos bajos y medios, estima que podrían producirse alrededor de 1,2 millones de muertes adicionales de menores de cinco años en tan solo seis meses, debido a la reducción de la cobertura de los servicios médicos rutinarios y al aumento de la emaciación (retraso en el crecimiento) infantil.
Según sus concclusiones, estas potenciales muertes infantiles se sumarían a los 2,5 millones de niños que ya fallecen cada seis meses antes de cumplir cinco años en los 118 países incluidos en el estudio.
Alerta de que todo esto "echaría por tierra casi una década de avances contra la mortalidad infantil". Ademas, Unicef indicó que podrían producirse 56.700 muertes maternas adicionales en tan solo seis meses, que se sumarían a las 144.000 que ya tienen lugar en los mismos países a lo largo de un periodo similar.
Bangladesh, Brasil, Etiopía, India, Indonesia, Nigeria, Pakistán, República Democrática del Congo, Tanzania y Uganda son los países que más muertes infantiles sufrirían.
INCIDENCIA
En el estudio se presentan tres supuestos en los que se analizan los efectos que las reducciones de las intervenciones vitales a causa de la crisis tienen sobre las muertes maternas e infantiles:
En el supuesto menos grave, donde la cobertura se reduciría alrededor de un 15%, habría un aumento del 9,8% en las muertes de menores de cinco años (esto es, unas 1.400 al día), y un incremento del 8,3% en las muertes de madres.
En el supuesto más grave , las intervenciones en materia de salud se reducirían alrededor de un 45%. Esto produciría un aumento de hasta un 44,7% en las defunciones de menores de cinco años, y del 38,6% en las muertes maternas cada mes.
El ámbito de las intervenciones estudiadas abarca la planificación familiar, la atención prenatal y postnatal, la obstetricia, las vacunas y los servicios preventivos y curativos.
El mayor número de muertes infantiles se deberá a un aumento en la prevalencia de la emaciación entre los niños, así como a la reducción del tratamiento de la neumonía y la sepsis neonatal.
Además del potencial aumento de la mortalidad infantil y materna descrita en el análisis de la revista 'The Lancet Global Health', Unicef se mostró muy preocupada por los millones de niños que no volverán a la escuela y por la creciente malnutrición que el cierre de estos centros provocará.
Por todo ello, esta semana Unicef lanzará #Reimaginar, una campaña internacional para evitar que la pandemia de la Covid-19 se convierta en una crisis a largo plazo para los niños, especialmente los más vulnerables.
A través de esta iniciativa, Unicef hará un llamamiento urgente para que "los gobiernos, la población, los donantes y el sector privado se sumen conforme trata de responder, recuperar y reimaginar un mundo que en la actualidad se encuentra asediado por el coronavirus".
(SERVIMEDIA)
13 Mayo 2020
AGQ/gja