Educación
Cáritas pide que se promueva la gestión emocional y no sólo el aprendizaje de contenidos para ayudar a los alumnos más vulnerables
-Denuncia que se dispara la desigualdad educativa en los hogares en exclusión social
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Cáritas denunció este jueves que la desigualdad educativa se dispara en los hogares en exclusión social, donde a la precariedad económica y residencial se suman barreras tecnológicas. La ong propone que las prioridades educativas se centren en la gestión de emociones y el pensamiento crítico y no sólo en contenidos curriculares para ayudar al alumnado más vulnerable, en el que la crisis del Covid-19 ha acentuado la brecha educativa.
En una nota, la organización católica lamentó que "en gran parte de los hogares en situación de vulnerabilidad se notan más las desiguales capacidades de los progenitores para acompañar en los procesos educativos de sus hijos e hijas, debido tanto los niveles educativos y formativos, como por las preocupaciones socioeconómicas y la carencia de habilidades parentales".
Cáritas añade a esa situación el impacto del estrés emocional provocado por el confinamiento, que afecta a las familias con menos recursos: "La precariedad de las necesidades básicas son una fuente de estrés emocional para estas familias, dado que las dificultades para poder llevar alimentos al hogar o no poder pagar el alquiler o los recibos domésticos, las desgasta y les resta tiempo para poder estar junto a sus hijos". Este panorama es peor en los hogares monoparentales encabezados por mujeres o familias numerosas.
A través de sus programas específicas de Infancia, Juventud y Familia, Cáritas acompaña anualmente a las 25.644 familias en toda España. La situación de emergencia sanitaria y social generada por la Covid-19 ha obligado a las 70 Cáritas Diocesanas de todo el país a reforzar el acompañamiento a las familias vulnerables con acciones específicas y seguimientos telefónicos individualizados para apoyar la labor del profesorado en coordinación con los centros educativos. Se facilitan, además, lotes de material escolar para aquellas familias que lo demandan.
PROPUESTAS
En este contexto, Cáritas entiende que "para fomentar el desarrollo y aprendizaje las prioridades no sólo deberían centrarse en los contenidos curriculares, sino también en otro tipo de aprendizajes, como son la gestión de las emociones, la generación de un pensamiento crítico y el desarrollo de diferentes habilidades sociales, como la empatía, la capacidad de adaptación o la resolución de conflictos". Se trata, en definitiva, de "humanizar la escuela y no llenarla únicamente de contenido académico", subraya.
Otras propuestas de Cáritas para reducir la brecha educativa pasan por reforzar las becas también para alumnos universitarios poniendo el acento también en la realidad socioeconómica de la familia y no tanto en el rendimiento académico y alcanzar un pacto de Estado en Educación.
(SERVIMEDIA)
07 Mayo 2020
AHP/gja