Sector financiero
El Santander cancela el dividendo de noviembre y reducirá la retribución de su cúpula para apoyar la lucha contra el coronavirus
- Pospone el pago del dividendo al 2021 para contar con flexibilidad para apoyar a empresas y clientes con necesidades por la crisis
- Creará un fondo de 25 millones con la remuneración de la cúpula y donaciones de empleados para proveer equipamiento y material sanitario
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El Santander va a cancelar el dividendo que preveía pagar en noviembre a cuenta de los resultados de 2020 y reducirá la retribución de su alta dirección y de los consejeros para apoyar la lucha contra el coronavirus, según informó hoy el banco.
Son medidas que articula el grupo presidido por Ana Botín después de que este lunes garantizase además el mantenimiento del empleo de sus 29.000 trabajadores en España -renunciando a despidos colectivos o a iniciar un ERTE- y de que haya anunciado que apoyará igualmente a sus empresas contratistas para preservar el empleo.
“Para muchos de nosotros, la pandemia del coronavirus es el desafío más importante al que nos hemos enfrentado en nuestra vida”, explicó la presidenta del Grupo, Ana Botín, convencida de que el reto que presenta exige “un enorme esfuerzo colectivo” por parte de todos donde el sector privado debe trabajar junto a gobiernos, autoridades, organizaciones benéficas y las personas “para limitar la propagación y proporcionar atención a los afectados, ya sea directa o indirectamente”.
“Nos esperan meses complicados, pero confío en nuestra capacidad como sociedad para superarlo y el banco estará a la altura”, manifestó la banquera, que ha renunciado al 50% de su sueldo (fijo y variable) al igual que el consejero delegado del grupo, José Antonio Álvarez, para destinar ese dinero a comprar equipamiento básico sanitario.
Con el dinero que no cobrarán y el 20% de ingresos a los que también ha renunciado los consejeros no ejecutivos y donaciones adicionales que espera de la plantilla creará un fondo con, al menos, 25 millones de euros, para producir y adquirir equipamiento médico, ropa de protección y otros equipos necesarios para tratar a los pacientes infectados por el virus.
Su intención es revisar además la política de bonus para destinar los mayores recursos posibles a ayudar a los clientes y su Comisión de Retribuciones del Grupo y los órganos directivos en sus filiales de otros países trasladarán este compromiso al resto de los equipos directivos en los mercados donde el Santander opera.
Pero la medida de mayor calado desde la óptica del banco es que el mismo consejo de administración ha decidido no pagar el dividendo que correspondería abonar en noviembre, con cargo a los resultados del 2020, para poder aumentar el crédito y apoyar las necesidades de empresas y particulares afectadas por la pandemia del coronavirus.
El banco explicó que “cumple holgadamente los requisitos de capital para mantener la política de dividendo”, de forma que podría distribuir entre el 40 y 50% del beneficio entre accionistas y además “está cómodo con los colchones que tiene respecto a los mínimos regulatorios exigidos”.
Sin embargo, anula el abono para poder maximizar el crédito. Su intención es consolidar un único dividendo final que se someterá a la aprobación de la junta general de accionistas, pero ya en el 2021 una vez que se conozca el impacto final de la pandemia y sin abonar cupón alguno durante el actual ejercicio con cargo a sus resultados de 2020.
El Santander suma esta iniciativa a otras anunciadas en los últimos como la puesta en marcha de una línea de liquidez por valor de 20.000 millones para clientes afectados, la línea de crédito ICO de 400 millones de euros para empresas y autónomos o el apoyo de la moratoria hipotecaria.
De sus 29.000 empleados en el país, un total de 21.000 trabajan desde casa y ha fijado turnos para atender a clientes en sucursales para proteger su salud al tiempo que garantiza la prestación del servicio en oficinas. Además, se ha acogido al último real decreto ley para celebrar su Junta el próximo día 3 de forma totalmente remota, evitando el riesgo de contagio por asistencia física.
En el conjunto del grupo un total de 52.200 empleados trabajan desde casa y ha acordado también moratorias en pagos o hipotecas, exenciones en comisiones y otras medidas similares en sus filiales de Reino Unido, Portugal, Polonia, Estados Unidos, Brasil, México, etc.
(SERVIMEDIA)
23 Mar 2020
ECR/mjg