Comunicación
El portavoz de los obispos pide a los jóvenes que defiendan su fe siendo “políticamente incorrectos” y “herejes de la cultura dominante”
- Argüello hace autocrítica de que la televisión no llega a los jóvenes durante la presentación de la programación religiosa de Trece TV

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El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, pide a los jóvenes “audacia” para dar testimonio de sus creencias y les recomienda que sean “políticamente incorrectos” y “herejes de la cultura dominante” para “generar el caldo de cultivo” que permita “humanizar” la sociedad y que ésta acoja la dignidad de la persona.
Así lo ha revindicado durante un acto celebrado recientemente por Trece TV en la Fundación Pablo VI en Madrid para presentar la programación sociorreligiosa de la cadena de los obispos. La presentación contó con la presencia de casi un centenar de alumnos de universidades católicas que preguntaron a Argüello por sus inquietudes sobre los contenidos y formatos de la programación de la citada cadena.
Una de esas preguntas ahondó en los prejuicios sociales que perciben los jóvenes católicos cuando manifiestan su fe o dicen que siguen los medios de comunicación religiosos. “Hay que atreverse a ser una minoría creativa, herejes culturales, a pinchar el globo de lo políticamente correcto” y hacer “una propuesta nueva, aunque lleve sonrisitas o indiferencias”, agregó.
El obispo también hizo autocrítica: “La televisión tiene dificultad para conectar con los jóvenes”. Por ello, apuntó a que la cadena de los obispos debe mostrar en sus contenidos las líneas generales de la doctrina social de la Iglesia católica, que los programas estrictamente religiosos no sean “compartimentos estanco” y que los principios del evangelio se perciban también en otros espacios.
En definitiva, dijo, la televisión debe convertir “lo lejano en cercano” y manifestar que “la Iglesia quiere entrar en diálogo con la sociedad contemporánea y ofrecerle su propuesta de libertad y alegría y servir a la cultura de la reconciliación y el encuentro”. Para ello, animó a los futuros periodistas a que “nos incomodéis” y, también, a “ser centinelas y heraldos de las buenas noticias”.
El encuentro comenzó con una referencia a la situación en Cataluña y el papel que la televisión puede ejercer como conciliador. Argüello explicó que “quizá el foco desenfoca, porque cuando se pone el foco en algo llameante como las hogueras, se desenfocan otras realidades que estaban sucediendo en las calles de Cataluña”. Por ello, ha destacado que “el riesgo de transformar en espectáculo los conflictos sociales es motivo de inquietud y preocupación para la televisión”.
En ese sentido, llamó a que que desde la televisión se favorezca “una escucha de lo que el otro dice. Hace falta que la razón aparezca, porque quizá hay un protagonismo excesivo de los sentimientos que no dejan paso a la razón como fuerza del diálogo”.
Preguntado sobre si la programación sociorreligiosa es rentable, Argüello ha distinguido dos tipos de rentabilidades: la económica y la que afecta a la vida de las personas.
(SERVIMEDIA)
27 Oct 2019
AHP/gja/pai