Infancia
Save the Children recrea un episodio de 'Historias para no dormir' basado en el terror que afrontan millones de niños 'atrapados' en guerras
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Save the Children presentó este martes un cortometraje a modo de nuevo episodio de 'Historias para no dormir', la famosa serie de terror de Chicho Ibáñez Serrador, dedicado a la realidad que viven 420 millones de menores de edad "atrapados" en zonas de guerra.
En el proyecto, que se enmarca en el centenario de Save the Children, participó el propio Chicho Ibáñez Serrador, su hijo Alejandro y los actores Lydia Bosch, Dani Rovira y Carlos Latre, entre otros. ‘Reality’ es un cortometraje que busca visibilizar que el mayor miedo que puede sentir un niño o una niña no es producto de su imaginación, sino resultado de algo tan real como los conflictos armados y los daños que producen en la infancia.
Alejandro Ibáñez, hijo de Chicho, culmina así el último proyecto en el que se embarcó su padre con la emisión de un nuevo episodio de la serie, 37 años después.
Según el director de Save the Children, Andrés Conde,420 millones de niños y niñas sufren de forma directa los efectos de conflictos armados. "Son especialmente vulnerables" y destacó como las consecuencias psicológicas y físicas de las guerras resultan más graves y duraderas en los niños y en su desarrollo.
Por ello, exigió el fin de la venta de armas a países en guerra y se dirigió al Gobierno español, "a este o a cualquiera que venga", para reclamar el cese de las transferencias de armamento a Arabia Saudí. "Indicó que este país lidera la coalición que es una de las partes implicadas en la guerra de Yemen, que ya ha costado la vida a 250.000 personas, "la mitad de ellos, niños".
Además, reclamó a la comunidad internacional que "se persiga penalmente" a los responsables de crímenes de guerra. "Esto fue posible en el pasado, pero ahora les sale muy barato", y puso como ejemplo el "genocidio" de los rohingya llevado a cabo por el Gobierno birmano.
Por último, Conde pidió más inversión en la recuperación, física y psicológica, de estos niños víctimas de la guerra. "Solo el 0,14% de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) se emplea en programas de salud mental y en la recuperación psicosocial de estos menores", explicó.
Las estadísticas más recientes indican también que 142 millones de niños y niñas viven en zonas de conflicto de alta intensidad, donde en un año se producen más de 1.000 muertes relacionadas con los combates. Casi una quinta parte de las personas que residen en zonas de conflicto y que se han desplazado por esa situación necesitarán asistencia psicológica, agregó, y otro 5% experimentará algún trastorno de salud mental grave. Además, "los niños en situaciones de estrés extremo pueden experimentar diversos problemas psicosociales y de salud mental", declaró Conde.
FANTASÍA Y REALIDAD
El corto, que será estrenado en el festival de cine de Sitges, mezcla elementos fantásticos con testimonios reales de niños. Ha sido dirigido por Alejandro Ibáñez con la ayuda de su padre, el mítico director de '¿Quién puede matar a un niño?' y de la ya mencionada serie de episodios de terror televisivo. Se convierte así en un homenaje póstumo al maestro del terror, que tan concienciado estuvo siempre sobre el daño en la infancia.
En el corto, Claudia, la hija de Lydia Bosch, conversa con varios niños víctimas de las distintas guerras que hay en el mundo. Son menores del Congo, de Siria, de Yemen, de Afganistán, refugiados en Lesbos..., que hablan con ella y le cuentan las consecuencias de la guerra. Lydia Bosch está preocupada por la salud mental de su hija, hasta que al final del corto, se pone en la piel de ella y puede ver y escuchar a los pequeños.
"Porque el verdadero terror es el que sufren" estos niños víctimas de la guerra, declara mirando a cámara, y apela a la empatía de la población "para oírlos". Por último, anima a colaborar con Save the Children.
(SERVIMEDIA)
01 Oct 2019
AGQ/gja