Medio ambiente
Científicos de todo el mundo calibran en Huelva instrumentos para medir el agujero de la capa de ozono

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Medio centenar de científicos de todo el mundo han calibrado instrumentos para medir el agujero de la capa de ozono en la Estación de Sondeos Atmosféricos de El Arenosillo (Huelva), que se suma a la red de medida en tierra que analiza la evolución de ese fenómeno, que en 2018 alcanzó un área similar a la de América del Norte tras dos años de descenso.
Esta actividad se enmarcó en la 14ª campaña internacional de calibración e intercomparación de instrumentos para la medida de ozono total y radiación solar ultravioleta, organizada por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), según informó este miercoles el Ministerio para la Transición Ecológica.
El ozono es un gas minoritario en la atmósfera. Su concentración es bajísima en cualquier nivel atmosférico, y aun así, siendo tan escaso, es de particular importancia para la vida en la Tierra. "El ozono nunca hubiera sido objeto de interés científico si no fuese por la importancia que tiene al actuar como pantalla protectora del planeta, bloqueando las radiaciones de onda corta altamente energéticas, que son muy nocivas para la vida en el planeta", explican desde el Área de Investigación e Instrumentación del INTA.
Instrumentos como los que se manejan por Aemet e INTA en El Arenosillo permiten conocer con detalle cómo evoluciona el agujero de la capa de ozono, cuya extensión alcanzó el año pasado 25 millones de kilómetros cuadrados, un área similar a la de América del Norte. Ahora, es preciso poner a punto el instrumental para una nueva medición pues, como cada año, el agujero volverá a formarse a finales del mes de agosto, durante la primavera austral.
RECUPERACIÓN
Dos informes internacionales publicados a finales del pasado año indicaron que el ozono se empieza a recuperar y es ya significativo en la alta estratosfera antártica, y que el comienzo del agujero antártico es más tardío. La evaluación de las tendencias muestra, sin embargo, que esta recuperación se retrasa unos cinco años respecto a los cálculos del informe anterior. Fuera de las regiones polares, el ozono estratosférico se ha incrementado en las capas altas de la atmósfera entre un 1% y un 3% por década desde 2000. No se ha detectado una tendencia significativa en la columna de ozono total global entre 1997 y 2016.
"En líneas generales, esta recuperación es debida, a partes iguales, a la eliminación de las sustancias que destruyen la capa de ozono y al efecto del cambio climático, ya que el calentamiento global favorece la recuperación de la capa de ozono", indica Alberto Redondas, técnico de Aemet y responsable del Centro de Calibración Brewer del Observatorio Atmosférico de Izaña.
Esta recuperación no es uniforme y sólo se observa en determinadas regiones, ya que no existe evidencia de que el ozono se restaure en el conjunto del planeta porque las concentraciones de las sustancias dañinas para la capa de ozono, como los hidrofluorocarbonos (HFC) o clorofluorocarbonos (CFC), siguen siendo muy altas. Si bien el tratado de Montreal (en vigor desde 1989 y en el que se aceptó reducir los niveles de consumo y producción de CFC) y su enmienda de Kigali (en vigor desde 2019 y en el que se aceptó reducir los niveles de consumo y producción de HFC) han logrado detener la emisión de estas sustancias, sólo se ha eliminado de la atmósfera entre un 15% y un 25 % de ellas.
Los espectrómetros Brewer son, junto con los espectrofotómetros Dobson, los únicos instrumentos de superficie reconocidos por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) para la vigilancia de la capa de ozono y la determinación de tendencias, con lo que forman la red mundial de vigilancia de ozono desde superficie. Estos instrumentos son la referencia ineludible para la calibración de los instrumentos embarcados en satélites que dan cobertura global al planeta.
(SERVIMEDIA)
10 Jul 2019
MGR/gja