Juicio de Bankia
Un exjefe del Banco de España sostiene que el alto descuento fijado por Bankia para salir a Bolsa revela que sus cuentas “no reflejaban la imagen fiel”
- El antiguo responsable de Normativa del organismo dice que se permitió al banco cargar pérdidas contra reservas en 2010 en contra de la regulación
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
El exjefe de la división de Normativa Contable del Banco de España Jorge Pérez Ramírez consideró este lunes que el drástico descuento con el que Bankia colocó sus acciones para salir a Bolsa en julio del año 2011 revelaba que “los estados financieros no eran correctos, no mostraban la imagen fiel”.
“No parece que muestre una compañía que parece oro y la vendo a precio de cobre. Eso no se sostenía”, relató durante su declaración en calidad de testigo en el juicio que celebra la Audiencia Nacional sobre la salida a Bolsa del banco, donde se investiga precisamente la fiabilidad de los estados contables con que fue al parqué.
El banco salió a 3,75 euros, con un descuento del 60% sobre su valor contable y un 15% por debajo del umbral más bajo de la horquilla utilizada como precio orientativo, fijado en entre los 4,41 y 5,05 euros.
En su intervención reconoció que comenzó a preocuparse tras leer en un diario digital que el banco aplicaría un drástico descuento para asegurar la colocación en bolsa, tras recibir el día 4 o 7 de julio de 2011 un correo del jefe de Regulación donde le alertaba de esa publicación y “pone el grito en el cielo”.
“Empezamos a mirar el folleto, empezamos a preocuparnos y en dos o tres días preparé una nota de urgencia alertando de que se estaba ofreciendo un rango de precios en el folleto que presentaba una contradicción absoluta con el propio folleto”, relató. Bankia saldría a cotizar poco después, el 18 de julio.
A preguntas del abogado de la Confederación Intersindical de Crédito (CIC), Andrés Herzog, el exresponsable del supervisor reconoció que es normal que se apliquen descuentos como un incentivo para atraer inversores y “porque el que lo vende piensa que lo recuperará”. “Pero el descuento era de una exageración que nos hacía pensar, incluso, que las cuentas de 2010 estuvieran bien”, insistió.
A su juicio, esto es aún más preocupante con una compañía de nueva creación que debería estar por ello “limpia de polvo y paja”, donde todo debería ser “fetén” y “fair value”, y más cuando tenía un solo accionista que vende en la OPV parte de su patrimonio. “No es un tema de indicio de deterioro, esto es una evidencia de deterioro”, zanjó.
No fue la única vez que Pérez Ramírez sembró dudas sobre las cuentas de 2010, las última anuales que dispondría Bankia para formular su salida a cotizar en bolsa en el verano de 2011, durante el interrogatorio.
El exjefe de la división de Normativa Contable del Banco de España sostuvo que se permitió al banco cargar pérdidas contra reservas en 2010 en contra de lo que dictaba la regulación por “razones de supervisión”.
Según su relato de los hechos, el 17 de diciembre de 2019 las siete cajas que conformaron el SIP de Bankia consultaron al Banco de España sobre la posibilidad de efectuar determinados cargos y ajustes contra capital en lugar de hacerlo contra resultados.
“Lo estudiamos con bastante profundidad y en escasísimo tiempo. Preparé una primera respuesta y dije que no era posible ese cargo en reservas”, indicó, afirmando que así lo impedían el código de comercio, el reglamento europeo y la propia circular contable del supervisor.
“Y los argumentos carecían de todo fundamento”, agregó en alusión a las justificaciones aportadas por las cajas para poder hacerlo, siendo una de ellas que era un grupo o entidad de nueva creación.
En su declaración indicó que “la regla contable estaba clara en el código de comercio” dejando las posibilidades para cargar ajustes en reservas tasadas en un cambio de la contabilidad, algo que no ocurría, o que se evidencie un error en valoraciones que correspondan a ejercicios pasados.
Ante esta situación, desveló que desaconsejó negarles la opción, aunque en el Banco de España deciden permitirla. Dicen “que tienen razones supervisoras” para permitirlo, por lo que “entonces rehíce de alguna forma el escrito” para sugerir que si se permitía se fijasen algunas condiciones, agregó.
La principal que reveló es que reclamó que “se mitiguen” los “efectos perniciosos” que tiene cargar en reservas, exigiendo a los administradores que “paralicen” todos los pagos que no habían producido. “No tuve ningún éxito”, lamentó, subrayando que si los cargos se hubiesen efectuado sobre resultados la entidad había entrado en pérdidas y no hubiese podido pagar impuestos, bonus o los cupones de las preferentes.
La decisión de cargar los ajustes y provisiones contra reservas y no resultados es una de las decisiones que más interés está suscitando en los interrogatorios en el juicio, porque de haberlo hecho contra resultados habría llevado a pérdidas al grupo en el último ejercicio antes de dar el salto a bolsa.
(SERVIMEDIA)
06 Mayo 2019
ECR/caa