Medios de comunicación
España sube al 29º puesto del 'ranking' mundial de libertad de prensa
- Noruega es el mejor país para ser periodista y Turkmenistán, el peor
- Según la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, elaborada por RSF

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España ha ascendido este año dos posiciones en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa y se coloca en el 29º puesto de este ranking de 180 países y territorios que elabora anualmente Reporteros Sin Fronteras (RSF) y cuya edición de 2019 fue dada a conocer este jueves.
De esta forma, España iguala su mejor resultado histórico de esta clasificación, iniciada en 2013. Ese primer año empezó en el 36º puesto de 180 países y territorios, subió al 35º lugar en 2014 y al 33º en 2015, bajó al 34º en 2016, ascendió al 29º en 2017, volvió a descender al 31º en 2018 y se coloca ahora en la 29º plaza.
España se sitúa en la ‘zona amarilla’ (situación satisfactoria), pero RSF destaca que este ascenso “no representa una mejora absoluta, sino un deterioro relativamente menor que otros vecinos de la tabla”.
RSF destacó que, “al igual que en otros países democráticos occidentales, el odio a los periodistas se ha hecho presente en España”.
Esta organización ha observado “una clara mejora de la situación en Cataluña, que era muy tensa, aunque esta región sigue siendo un terreno hostil para los reporteros de radio y televisión”. “La extrema polarización de la política catalana acabó por contagiar a los medios de comunicación y a sus audiencias; así, los periodistas se han convertido en una de las principales víctimas de las hostilidades”, añade. En los últimos 18 meses, RSF ha registrado en Cataluña cerca de 40 casos de ataques a periodistas, que van de los insultos a las agresiones físicas.
La reforma de la Radiotelevisión Española (RTVE), que fue aprobada en 2017 “para poner fin a la manipulación del gobierno de Mariano Rajoy”, según RSF, fue una buena noticia para la libertad de prensa en España.
Sin embargo, Reporteros Sin Fronteras indica que tal reforma aún no se ha puesto en práctica porque los partidos políticos no se han puesto de acuerdo respecto al proceso de renovación del presidente y del consejo de administración del grupo audiovisual.
Por otro lado, en 2018 se dictaron condenas por delitos como: hacer apología al terrorismo, insulto a la Corona y ofensa "a los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa”, lo que creó un clima perjudicial para la libertad de información.
En el otoño de 2018 se registró un caso grave de intento de violación al secreto de las fuentes de información periodísticas, puesto que la policía española requisó los teléfonos y ordenadores portátiles de dos periodistas que investigaban un caso de corrupción para identificar quién había filtrado la información.
En lo que respecta a la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como ‘ley mordaza”, sigue sin realizarse la reforma de esa norma, que, según RSF, “continúa representando una fuerte amenaza para la libertad de prensa”.
“MECÁNICA DEL MIEDO”
Por otro lado, la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de 2019 muestra que el odio a los periodistas degenera en violencia, lo que hace que aumente el miedo. Sigue reduciéndose el número de países que se considera seguros -aquellos en los que los periodistas pueden ejercer su oficio sin correr peligro-, mientras que crece el control que ejercen los regímenes autoritarios en los medios de comunicación.
RSF indica que el ranking revela “la instauración de una mecánica del miedo muy perjudicial para el ejercicio del periodismo”. La hostilidad hacia los periodistas, e incluso el odio transmitido por dirigentes políticos en numerosos países, ha dado lugar a actos violentos cada vez más graves y frecuentes, lo que incrementa los peligros que afronta la prensa y causa unos niveles de temor inéditos en algunos lugares.
“Si el debate político cae de forma encubierta o manifiesta en un ambiente de guerra civil, en el que los periodistas se vuelven víctimas expiatorias, los modelos democráticos corren un gran peligro”, advirtió Christophe Deloire, secretario general de RSF, quien añadió: “Para las mujeres y los hombres de buena voluntad, comprometidos con las libertades adquiridas a lo largo de la historia, es urgente acabar con esta mecánica del miedo”.
OTROS PAÍSES
Noruega conserva el primer puesto por tercer año consecutivo, mientras que Finlandia ocupa el segundo, Suecia el tercero (baja una posición por el recrudecimiento del acoso en Internet) y Países Bajos el cuarto (cae una posición porque dos periodistas especializados el crimen organizado deben vivir bajo protección policial permanente).
Hay buenas noticias en el continente africano, con avances significativos en dos países, ya que Etiopía (110º) gana 40 puestos, Gambia (92º) asciende 30 posiciones.
Algunos regímenes autoritarios descienden en la Clasificación, como Venezuela (148º, cinco puestos menos), donde los periodistas se enfrentan a detenciones y agresiones por parte de las fuerzas del orden; Rusia (149º, uno menos), donde el Gobierno incrementó las presiones sobre los medios de comunicación independientes y el control de Internet con detenciones, registros arbitrarios y leyes liberticidas; Vietnam (176º), y China (177º).
En el Cuerno de África, Eritrea permanece en el antepenúltimo lugar (178º), a pesar del acuerdo de paz que firmó con Etiopía. Turkmenistán (180º) ocupa ahora el último lugar de la Clasificación, en lugar de Corea del Norte (179º).
Sólo un 24% de los 180 países y territorios registran una situación ‘buena’ (zona blanca) o ‘más bien buena’ (zona amarilla), mientras que el año pasado era un 26%.
Según RSF, en Estados Unidos (48º) se registra un clima aún más hostil, más allá de las agresiones verbales de su presidente, Donald Trump, contra la prensa, por lo que el país baja tres posiciones en 2019 y se sitúa en la zona ‘naranja’.
Las amenazas, los insultos y las agresiones forman ahora parte de los ‘riesgos del oficio’ periodístico en muchos países. En la India (140º, -2), donde seis periodistas fueron asesinados en 2018, quienes critican la ideología del nacionalismo hindú son calificados de ‘antinacionalistas’ en campañas de acoso por internet. En Brasil (105º, -3), la prensa se ha convertido desde la campaña electoral en blanco de los partidarios de Jair Bolsonaro, tanto en el espacio digital como en el mundo real.
(SERVIMEDIA)
18 Abr 2019
MGR/gja