Unicef invirtió más de 500 millones de dólares en 2017 para responder a crisis humanitarias
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Unicef invirtió más de 500 millones de dólares en 2017 para distribuir suministros vitales y de emergencia a los niños que los necesitaban, a medida que las hambrunas, las sequías, los conflictos y la desnutrición amenazaban la supervivencia de millones de personas en 150 países y territorios.
Según informó este jueves esta agencia de Naciones Unidas, en 2017, las sequías y los conflictos armados devastaron las vidas de los niños en Sudán del Sur, Yemen, Somalia y el noreste de Nigeria, donde unos 22 millones de niños pasaron hambre, estuvieron enfermos, fueron desplazados y se quedaron fuera de la escuela.
Cerca de 1,4 millones de niños estaban en riesgo de muerte inminente por desnutrición severa. Unicef envió 122,4 millones de dólares en productos nutricionales, incluyendo alimento terapéutico listo para consumir, leche, galletas altamente energéticas y equipamiento para pesar y medir a los niños.
En el Cuerno de África, donde las sequías empeoraron una crisis nutricional a gran escala, Unicef distribuyó cerca de la cuarta parte de todo su alimento terapéutico para salvar a cientos de miles de niños afectados por la desnutrición aguda. Más de la mitad fue producido por proveedores locales en países donde Unicef tiene programas de nutrición.
Además de los suministros relacionados con la nutrición, Unicef envió agua y artículos de saneamiento vitales, vacunas y medicamentos, así como kits de educación y prendas de vestir para niños y familias atrapados o desplazados por conflictos, desastres naturales y otras crisis en 61 países. La mayoría de los suministros de emergencia se enviaron a Bangladesh, Yemen, el Cuerno de África, Siria, la región del Lago Chad y Sudán del Sur.
Para atender las necesidades de los refugiados rohingya en Bangladesh, se implementaron rápidamente servicios logísticos, mientras que se entregaron suministros de agua, saneamiento y salud para hacer frente a los brotes simultáneos de cólera en todo el mundo.
En Yemen, donde casi 22 millones de personas se vieron afectadas por la inseguridad alimentaria y un sistema de salud que se desmorona, Unicef proporcionó más de 900 millones de tabletas de purificación, 1.800 kits para combatir la diarrea acuosa aguda y 33 millones de dosis de vacunas.
En 2017, Unicef y sus socios también redujeron sustancialmente los precios de las vacunas. Por primera vez, un kit completo de vacunas para un niño menor de un año ahora cuesta menos de 18 dólares en países de bajos ingresos, mientras que su precio en 2013 era de 24,46 dólares.
(SERVIMEDIA)
28 Jun 2018
CBV/gja