Medio ambiente

El arsénico se esparce en el medio ambiente a través de partículas de arcilla

MADRID
SERVIMEDIA

Un equipo de investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) ha estudiado cómo elementos químicos como el arsénico, el plomo, el zinc o el cobre acaban siendo transportados por la arcilla, que a su vez es arrastrada por el agua, pudiendo contaminar así zonas alejadas de los focos de emisión de contaminantes.

En la investigación se ha descubierto cómo algunos residuos mineros se mueven asociados con el óxido de hierro y las arcillas, lo que hace que estos residuos se movilicen fácilmente, volviéndose más transportables, con lo que es difícil saber dónde pueden terminar estas sustancias químicas peligrosas.

“Lo que constatamos con nuestros primeros análisis fue que el arsénico estaba presente en el lugar donde se almacenan los residuos, pero, pese a que las condiciones geoquímicas favorecen su retención en el óxido de hierro, también lo encontramos a más de un kilómetro de distancia, siguiendo un curso de agua estacional. ¿Cómo es posible que un componente como el arsénico se mueva si está unido a los óxidos de hierro?, ¿no debería quedarse pegado a él?”, se pregunta el investigador del MNCN Fernando Garrido.

Lo que han descubierto con esta investigación es que no es el óxido de hierro el que es transportado, sino que éste se asocia con partículas de arcilla que son transportadas en suspensión por el agua. “Esta triple unión que hemos caracterizado consigue que el óxido de hierro sea más estable y retenga mejor componentes potencialmente tóxicos, pero también aumenta su capacidad para esparcirse en la naturaleza”, explica Garrido. “El problema es que no sabemos dónde pueden acabar estos compuestos que viajan en el agua”.

(SERVIMEDIA)
16 Mayo 2018
CBV/caa